Tarta de queso estilo La Viña

Después de un descanso estival bastante más largo de lo que tenía planeado, estoy por aquí de nuevo. Aún sigo con mi pierna bastante pachucha y en la última revisión me anunciaron que debo volver a pasar por quirófano para retirarme los hierros que me colocaron. Por todo ello no puedo estar al cien por cien en el blog pero, pese a todo, me he propuesto recuperar el ritmo de publicación porque, como ya os he contado muchas veces, este rinconcico me da vida y me ayuda a desconectar de casi todo. Como no podía ser de otra manera, he decidido retomar las publicaciones con una cosica dulce, en este caso la conocida tarta de queso al estilo del famoso restaurante La Viña. Este verano la he repetido hasta en tres ocasiones pero es que os aseguro que es una delicia. El secreto de la tarta original (hay un famoso vídeo por youtube del restaurante) es que el interior quede líquido y el único secreto para lograrlo es estar muy pendiente del horneado. Aunque he probado varias recetas, no ha sido hasta que he preparado la que hoy comparto cuando he logrado ese interior sin cuajar tan característico (con las prisas me olvidé fotografiarlo). Espero que os guste. Fuente: El invitado de invierno
Ingredientes:
570 gramos de queso cremoso.
4 huevos.
230 gramos de azúcar.
1 cucharada de harina
280 gramos de nata para montar.
Elaboración:
Colocamos en un bol el queso junto al azúcar, la nata, el azúcar y la harina y batimos.
Añadimos los huevos uno a uno.
Vertamos la mezcla en un molde forrado de papel de hornear (durante el horneado sube mucho) de unos 19 centímetros. Yo la última vez la hice en un molde de papel de aluminio (de esos en los que sirven los pollos) y quedó genial. Horneamos 40 minutos a 210º. Una vez transcurrido ese tiempo apagamos el horno, entreabrimos la puerta y dejamos cinco minutos. Finalmente dejamos enfriar por completo fuera del horno y metemos en la nevera.

Helado de tarta de manzana

Me encanta la tarta de manzana, por eso cuando vi este helado supe que me iba a encantar. Se prepara en un periquete y el resultado es realmente delicioso. Aunque puede prepararse también sin heladera, si hay un cacharrito de cocina que os recomiendo es este. Yo me compré la mía hace un par de años en una oferta y no llegó a 30 euros, en verano la utilizo muchísimo y sigue funcionando como el primer día. Espero que os guste. Fuente de la receta: Cocinerando. 
Ingredientes:
300 mililitros de leche entera.
3 yemas.
75 gramos de azúcar.
1 rama de canela.
La piel de un limón,
Tres manzanas golden.
30 gramos de mantequilla.
Dos cucharadas soperas de azúcar moreno.
150 mililitros de nata para montar.
Para el crumble:
100 gramos de harina.
60 gramos de mantequilla.
1 cucharadita de canela.
60 gramos de azúcar.
Elaboración:
Comenzamos preparando las manzanas. Para ello las cortamos en láminas, las mezclamos con el azúcar moreno y con la mantequilla y las ponemos al microondas 4 minutos a máxima potencia. Tras ese tiempo las sacamos, las movemos y las volvemos a meter 4 minutos más. Trascurrido ese tiempo dejamos sin destapar durante diez minutos para que el calor residual las siga cocinando.
Comenzamos a preparar la crema. Comenzamos infusionando la leche con la canela y la piel de limón. Mientras hacemos esto batimos muy bien las yemas con el azúcar y una vez que hayan blanqueado vamos incorporando muy poco a poco la leche.
Llevamos de nuevo la mezcla al fuego y cuando tengamos una natilla ligera retiramos.
Vertemos entonces la nata y las manzanas.
Reservamos la mezcla en la nevera al menos durante seis horas. Cuando esté bien fría la ponemos en la heladera hasta lograr que manteque. En ese tiempo podemos preparar el crumble. Para ello mezclamos con las manos hasta  obtener una masa arenosa la harina, el azúcar la canela y la mantequilla. Horneamos a 180º durante quince minutos, removiendo de vez en cuando.
 Y ya solo nos queda disfrutar de nuestro rico helado de tarta de manzana.

Pavlova enrollada de lemond curd

La receta de hoy es una mezcla de diferentes preparaciones. Podríamos decir que es un invento con buen resultado. Tenía en la nevera un bote de lemond curd casero y pensé que quedaría genial para preparar una pavlova pero, al mismo tiempo, quería que fuese algo rápido de hacer y así poder tenerla lista para el postre de ese mismo día. La pavlova, que es uno de  nuestros postre preferidos, requiere un proceso de horneado y, sobre todo, de enfriado, lento y cuidadoso para que se forme esa deliciosa costra exterior con un interior suave y no chicloso peeeero yo hoy no tenía tanto tiempo así que he decidido improvisar esta preparación y el resultado, aunque poco fotogénico, no ha podido ser mejor. Espero que os guste.
Ingredientes:
4 claras.
200 gramos de azúcar.
1 cuchradita de vinagre blanco.
1 cucharadita de maizena.
Lemon curd (la mitad de esta receta)
2 hojas de gelatina. 
30 mililitros de leche.
400 mililitros de nata.
5 cucharadas colmadas de azúcar glass.
Elaboración:
Comenzamos montando muy bien las claras. cuando empiecen a formar picos añadimos los 200 gramos de azúcar y seguimos montando un par de minutos más.
Cuando tengamos un merengue muy fuerte, añadimos la maizena tamizada y el vinagre y mezclamos con movimientos envolventes. Vertemos todo este merengue sobre un papel de horno engrasado y horneamos a 160 grados apenas 15 minutos o hasta que veamos que toma un poquito de color.
Una vez fuera del horno, espolvoreamos con una capa generosa de azúcar glass, le damos la vuelta sobre un paño (de forma que la capa azucarada nos quede hacia abajo) y enrollamos formando un brazo de gitano para que enfríe tomando esta forma (luego habrá que desenrollarlo y rellenarlo). Podemos comenzar a preparar el relleno. Para ello disolvemos las hojas de gelatina previamente hidratadas en la leche templada y lo mezclamos con el lemond curd. (Ojo, no con todo el lemond curd, reservaremos al menos tres cucharadas).
Por otro lado montamos la nata con el azúcar glas y cuando este bien firme la añadimos a la mezcla anterior y reservamos en la nevera para que tome cuerpo. Al final nos quedará algo similar a una mousse.
Una vez tengamos todo listo, desenrollamos la capa de merengue que teníamos enfriando y repartimos sobre ella todo nuestro mousse. Ponemos además las cucharadas de lemond curd que habíamos reservado. 
Volvemos a enrollar y listo. Ya tenemos nuestro postre preparado para disfrutar de él.

Coca de crema

Todos los años por estas fechas me gusta preparar en casa una coca de San Juan; tradición que pese a que en Águilas no está extendida a mi me recuerda a mi niñez cuando junto a mis padres y mi hermano íbamos de vacaciones a Barcelona a visitar a nuestra tía que vivía allí. Recuerdo perfectamente ir con mi padre, siempre con él, a la Boquería y a un sin fin de pastelerías en las que mi elección, cuando visitábamos Barcelona en estas fechas, era siempre un buen trozo de coca decorada con frutas escarchadas y piñones. Quizás ese recuerdo sea el que me lleva a preparar año tras año esta receta buscando revivir con ella aquellos tiempos felices en los que mis tres ángeles eran aún terrenales. Este año ha sido Rebeca la que la ha preparado mientras yo la observaba desde la cocina y he de confesar que durante el proceso la receta no nos convencía a ninguna de las dos. Mientras preparábamos la masa madre soltamos nuestro primer "esto no va a salir". El segundo llegó antes del primer levado por una masa que creíamos blanda en exceso. Tras estirar la masa sobre la bandeja llegó el tercer "veremos a ver si no acaba en la basura". Finalmente, tras sacarla del horno llegó el definitivo "si no está buena mañana se hace otra y punto". Afortunadamente decidimos darle una oportunidad y tras esperar a que enfriarse le di el primer bocado y casi por arte de magia me encontré junto a mi padre en esa pastelería de mostrador de mármol y grandes escaparates que tantas veces visité en mi niñez. Ahora, por fin sí, he encontrado la receta que repetiré cada 24 de junio. Espero que os guste. Fuente de la receta: Claudia y Julia.
Ingredientes:
Para la masa madre:
100 gramos de harina de fuerza.
100 mililitros de leche.
20 gramos de levadura fresca de panadero.
Para la coca:
Toda la masa madre.
350 gramos de harina de fuerza.
110 gramos de azúcar.
50 mililitros de leche.
100 gramos de mantequilla en pomada.
2 huevos.
una cucharadita de esencia de vainilla.
Ralladura de naranja y limón.
50 mililitros de anís dulce.
Un pellizco de sal.
Para la decoración:
Crema pastelera.
Frutas escarchadas.
Azúcar humedecida con unas gotas de agua.
Elaboración:
Comenzamos preparando la masa madre. Para ello disolvemos la levadura en la leche tibia, agregamos la harina y dejamos en la nevera un mínimo de doce horas hasta que veamos que aumenta su volumen.
Transcurrido ese tiempo colocamos en un bol todo la masa madre, la harina, el azúcar, la leche, los huevos, la vainilla, las ralladuras, la sal y el anís (es decir, todos los ingredientes menos la mantequilla) y si disponemos de él lo amasamos con el amasador de gancho durante 8 minutos a velocidad media. Si no tenemos amasador deberemos hacerlo con las manos (aunque es una masa muy pegajosa y difícil de manejar pero todo se logra con paciencia).
Transcurrido el tiempo de amasado incorporamos la mantequilla y amasamos 8 minutos más.
Después de este segundo amasado tendremos una masa lisa, brillante y pegajosa aunque manejable. La colocamos en un bol engrasado y la dejamos reposar hasta que doble su volumen, en mi caso fueron dos horas.
Una vez que la masa haya levado (me olvidé hacer foto) la colocamos sobre una lámina de papel de hornear, la presionamos ligeramente para desgasificarla y la estiramos con un rodillo hasta obtener un grosor de aproximadamente 1,5 centímetros. Si vemos que esta pegajosa en exceso y no podemos usar bien el rodillo no hay problema, lo podemos hacer con las manos engrasadas en un poquito de aceite.
Dejamos reposar hasta que la masa vuelva a levar (en este caso será un levado más breve, de una hora aproximadamente). Tras este levado final decoramos con unas tiras de crema pastelera, o crema de chocolate si nos gusta más.
Colocamos frutas confitadas y espolvoreamos con azúcar blanquilla de forma generosa. Finalmente la espolvorearemos con más azúcar en grano pero en este caso humedecida con unas gotas de agua.
Finalmente horneamos a 180º (con horno precalentado, sin aire y con calor por arriba y abajo) unos veinte minutos. Y listo.


Pastel invertido de plátano

Hoy os traigo un pastel muy sencillo de preparar y delicioso para merendar a media tarde. Más aún si lo coméis templado y con una bola de helado por encima que, cierto es, no es lo más adecuado para la operación biquini pero os aseguro que el placer de degustarlo bien merece la pena. Lo ideal es prepararlo con unos plátanos maduros, de esos con pintas negras en la piel, y si son de Canarias y de cultivo ecológico, mejor que mejor. Por cierto, aunque aún sigo en la rehabilitación...y lo que me queda, el bizcocho lo he preparado yo que, poco a poco, voy recuperando el control de mi cocina. Espero que os guste.
Ingredientes:
5 plátanos.
400 gramos de azúcar.
2 huevos.
1 cucharada sopera de mantequilla.
165 gramos de harina.
90 mililitros de leche.
1 cucharadita de levadura en polvo.
150 gramos de pepitas de chocolate.
Elaboración:
Comenzamos preparando un caramelo con la mitad del azúcar (200 gramos) que verteremos sobre un molde de horno de unos 23 centímetros.
Forramos con rodajas de plátano (y reservamos todo el plátano restante).
En un bol batimos hasta que blanqueen los huevos con el azúcar y cuando tengamos una mezcla muy cremosa añadimos la harina tamizada junto a la levadura.
Añadimos, seguidamente, la leche, el plátano cortado a trozos pequeños y las pepitas de chocolate.
Vertemos toda la mezcla en el molde que teníamos reservado y horneamos con el horno precalentado a 180 grados unos 25 minutos.
Desmoldamos aún caliente para evitar que el caramelo se solidifique y listo. yo lo corte demasiado caliente y tanto el chocolate como el plátano interior estaban aún muy líquidos, por esa razón la foto del corte no me quedó demasiado bien.

Tarta de manzana...y sólo manzana

La receta de hoy (que sigue estando preparada por Rebeca ya que mi pierna aún no está para muchos trotes) es, como su título indica, una tarta de manzana y sólo manzana. Su preparación es muy sencilla y el resultado, os lo aseguro, es espectacular. El secreto es usar unas manzanas de buena calidad preferiblemente reineta que le aporta un toque ácido delicioso. Aunque se puede consumir fría os aconsejo que la degustéis aún templada, coronada por una bola de helado de vainilla porque la combinación es celestial. Es importante también prestar atención a la masa y respetar los tiempos de enfriado de la misma para lograr que resulte crujiente y deliciosa. Espero que os guste. Fuente de la receta Muslo y pechuga.
Ingredientes:
Para la masa:
250 gramos de harina.
125 gramos de mantequilla fría.
Un huevo.
60 gramos de azúcar.
Una pizca de sal.
60 mililitros de agua muy fría.
Para el relleno:
1 kilo de manzanas reineta.
100 gramos de azúcar.
60 gramos de mantequilla.
Un palito de canela.
150 mililitros de sidra.
Elaboración:
Comenzamos preparando la compota de manzana. Para ello laminamos las manzanas (reservamos una y media, aproximadamente para cubrir luego la tarta). Ponemos en una olla la manzana laminada, la mantequilla, el azúcar, la canela y la sidra y lo ponemos a fuego lento hasta lograr que la manzana quede bien blandita.
Mientras tanto vamos preparando la masa. Colocamos en un bol la harina mezclada con la sal y el azúcar. Hacemos un hueco en el centro y ponemos el huevo y la mantequilla a trozos. Comenzamos a mezclar los ingredientes a pellizcos hasta obtener una masa granulosa. En ese momento vertemos el agua y seguimos amasando.
Cuando tengamos la masa lista la envolvemos en papel film y la dejamos reposar como mínimo una hora en el frigorífico.
Transcurrido el tiempo de enfriado la estiramos bien finita, de unos 3 milímetros, y forramos con ella un molde desmontable. Una vez forrado el molde volvemos a refrigerar una hora más.
Mientras la masa se está enfriando, machacamos con ayuda de un tenedor la compota de manzana y la ponemos sobre un colador para que escurra el exceso de agua. Vertemos la compota sobre la masa que teníamos enfriando.
Colocamos las láminas de manzana sobre la tarta y horneamos unos 35 minutos a 200º con el horno previamente precalentado.
Cuando aún esté templada servimos con un poco de helado y listo.

Pastela moruna

Antes de entrar con la receta quería agradecer a todos vuestros comentarios de ánimo con mi recuperación. Ya he comenzado la rehabilitación y empiezo a andar muy poco a poco y aun con mucho dolor con las muletas. Aunque aún no estoy para correr la maratón al menos puedo ir del sofá al baño sola y eso es algo que se agradece. Aunque voy mejorando poco a poco, de momento la cocina sigue siendo terreno vedado para mi así que mi hija Rebeca sigue siendo la cocinillas del blog. En esta ocasión ha preparado una pastela de estilo marroquí. Un plato que ha todos nos ha recordado nuestro viaje de hace ya algunos años por Marruecos y lo maravillados que quedamos con un país tan lleno de contrastes y al que estamos deseando volver. Aunque la receta original es con pichón, ella la ha preparado con picantones. Espero que os guste. Fuente de la receta: Blog Apppetit!
Ingredientes:
2 picantones.
2 cebollas.
Una cucharada y media de jengibre fresco rallado.
Media cucharadita de canela.
Media cucharadita de nuez moscada.
Media cucharadita de comino molido.
Media cucharadita de azafrán.
1 cucharada de ras el hanout.
1 cucharadita de azúcar.
Perejil fresco.
4 huevos.
Aceite de oliva virgen extra.
Sal.
Pimienta.
Para la capa de almendras:
200 gramos de almendras.
Media cucharadita de canela.
50 gramos de azúcar glas.
Para montar la pastela:
8 láminas de pasta filo.
Mantequilla derretida.
Un huevo.
Elaboración:
Comenzamos dorando bien los picantones en una olla con un poco de aceite. Reservamos.
En ese mismo aceite doramos la cebolla cortada a juliana.
Agregamos todas las especies, el azúcar y el jengibre y dejamos cocinar a fuego lento un par de minutos.
Transcurridos un par de minutos añadimos una buena cantidad de perejil picado, volvemos a incorporar los picantones, cubrimos de agua hasta la mitad y cocinamos durante veinte minutos.
Pasados los veinte minutos volvemos a retirar los picantones y dejamos a fuego lento la salsa que debe reducir hasta quedarse prácticamente sin caldo. Una vez bien reducida la salsa añadimos cuatro huevos batidos y cocinamos hasta hacer un revuelto que reservaremos. 
En otro bol preparamos la mezcla de almendras. Para ello tostamos ligeramente las almendras peladas en el horno. Una vez tostadas las picamos (no debe quedar en polvo sino en trozos que se noten), mezclamos con el azúcar y la canela y reservamos.
Una vez listas todas nuestras preparaciones es el momento de montar la pastela. Forramos un molde redondo con tres capas de pasta filo bien pinceladas todas ellas de mantequilla derretida.
Colocamos la mezcla de cebolla y huevo formado una capa uniforme.
Sobre esta capa colocamos toda la carne del picantón que habremos deshuesado y desmigado.
Añadimos por último la capa de almendras y azúcar y cubrimos con otras tres capas de masa filo pinceladas igual que las otras con mantequilla derretida de forma generosa.
Para terminar volcamos la pastela sobre una bandeja de horno, colocamos sobre ella otra capa de masa filo y remetemos las puntas sobrantes hacia debajo foramando un paquetito. Pincelamos con huevo y horneamos a 180 grados unos 30 minutos.
Una vez fuera del horno la dejamos reposar cinco minutos, espolvoreamos con azúcar glas y canela y servimos templada.