Terrina de paté de campagne

Después de mucho tiempo sin publicar nada salado, hoy es el turno de hacer un alto a las dulcerías y poner todos los focos en esta terrina de paté de campagne. La razón por la que este caprichito salado merece ser protagonista de este rincón es porque es una DELICIA, sí, sí, con mayúsculas. Su sabor es espectacular, se elabora en menos de cinco minutos (sin contar el tiempo de horneado y maceración) y el resultado os aseguro, si sois amentes del paté, os dejará con la boca abierta. La receta la encontré por casualidad en el blog Las recetas de la familia Tartufo, del que ya soy fiel seguidora. Mi próximo objetivo es hacerlo con carne de caza: perdiz, tal vez. se me hace la boca agua sólo de pensarlo. Espero que os guste.
Ingredientes*:
* he adaptado las medidas a un molde de plum cake de 20 cm.
150 gramos de higadillos de pollo.
75 gramos de tocino.
75 gramos de magra de cerdo picada.
100 gramos de panceta en lonchas (o la cantidad necesaria para forra el molde).
50 mililitros de vino tinto.
50 mililitros de brandy o coñac.
Un diente de ajo.
Una buena cucharada de orégano seco.
Una cucharadita rasa de azúcar.
Pimienta negra recién molida.
Sal.
Unas hojas de laurel seco.
Tostas para servir (yo usé unas de brioche espectaculares de mi caja Degustabox)
Elaboración:
Colocamos en un bol los higadillos cortados a trocitos pequeños, el tocino también en trocitos muy pequeños, la carne picada, el orégano, la sal, el azúcar y el diente de ajo machacado. Mezclamos todo muy bien y regamos con el coñac y el vino tinto. Volvemos a mezclar y dejamos macerar en la nevera como mínimo doce horas.
Transcurrido el tiempo de maceración, forramos nuestro molde de plum cake (fondo y paredes) con las lonchas panceta fresca y vertemos sobre ella el preparado que teníamos macerando (sin escurrir).
Por último cubrimos con más panceta y colocamos sobre ella las hojas de laurel. Para el horneado es importante seguir estás indicaciones: Comenzamos horneando al baño maría durante una hora a 200º con la terrina de paté tapada. Bajamos la temperatura a 170º y seguimos horneando con la terrina tapada y al baño maría 15 minutos más. Finalmente destapamos el molde y lo dejamos otra media hora más a 170º grados y baño maría.
Una vez que tenemos nuestro paté listo, lo sacamos del horno y lo dejamos enfriar. Cuando esté frio debemos meterlo en la nevera, con algo de peso encima (yo puse un bote de garbanzos), unas cuantas horas o mejor de un día para otro. Podéis servirlo sobre unas tostas, os quedará delicioso.
Nosotros nos lo comimos sobre unas tostas de brioche que llevaba mi caja Degustabox de este mes. Os aseguro que el contraste del paté con el dulzor del brioche tostado es delicioso. He de confesar que estas tostas de brioche son lo que más me ha gustado de mi caja Degustabox de este mes.

Sobaos 100% nuestros

Hace algunas semanas cayó en mis manos el libro Postres 100% nuestros de Amanda Laporte editado por Grijalbo. Como imaginareis, para una enamorada de la repostería tradicional como yo, una obra que recoge  el dulcerío más destacado de la gastronomía española ya tiene mucho ganado. Además del contenido, la edición de este volumen gastronómico es altamente atractiva por diferentes motivos: todas sus recetas vienen acompañadas de una fotografía a toda página; los ingredientes están en cualquier despensa; la explicación es muy sencilla lo que ayuda mucho a la hora de elaborarla; y las recetas aparecen ordenadas en distintas categorías. Si a esto le añadimos un papel de calidad y una encuadernación muy buena el resultado es un libro atractivo de inicio. Ahora bien, como todo recetario la prueba de fuego llega cuando te metes en harinas y he de decir que Postres 100% nuestros pasa el examen con nota. Ayer, aprovechando la tarde lluviosa, decidí estrenar mi libro con estos sobaos y no os miento si os digo que, literalmente, desaparecieron de la bandeja. La receta es perfecta, ni sobra ni falta nada. Os aseguro que sale a la primera, sin necesidad de reajustes y que su sabor es muy parecido a esos deliciosos sobaos de tierras cántabras. Espero que os guste.
Ingredientes:
200 gramos de mantequilla a temperatura ambiente.
200 gramos de azúcar.
175 gramos de harina.
3 huevos.
8 gramos de levadura en polvo.
La ralladura de medio limón.
Elaboración:
Comenzamos batiendo los huevos con el azúcar hasta obtener una mezcla espumosa.
Seguidamente añadimos la harina tamizada junto a la levadura, la mantequilla reblandecida y la ralladura de limón. Si utilizamos un robot de cocina que disponga de pala mezcladora este es el momento de ponerla. Si no lo tenemos podemos seguir mezclando con la varilla pero a velocidad muy baja.
Vertemos la masa en un molde de unos 25 centímetros previamente engrasado o en moldes individuales y hornemos a 175º con el horno precalentado.
El tiempo de horneado dependerá, como siempre de cada horno. En mi caso fueron 25 minutos. Los dejamos enfriar y ya tenemos listos nuestros ricos sobaos.
Aquí tenéis más información sobre este nuevo libro del que seguro muy pronto veréis más cosicas por mi blog.

Bizcocho de natillas para una princesa

Si hay algo que adoro es ver a los niños metidos en la cocina, pero no compitiendo (como últimamente se empeñan en hacer algunos programas de televisión) sino descubriendo la magia de mezclar ingredientes; apreciando las texturas, los olores y los sabores de todos ellos; acostumbrado sus paladares a comer alimentos diversos; aprendiendo la importancia de ser ordenados y limpios a la hora de trabajar...En fin, que me encanta verlos descubriendo un mundo y adquiriendo unos aprendizajes que le servirán para cualquier ámbito de su vida. No me importa que cuando terminen haya harina hasta en el techo porque ver su sonrisa satisfecha cuando sostienen en sus manos su creación culinaria lo compensa todo. La semana pasada en casa tuvimos la visita de una pequeña princesa que adora meterse entre harinas (sobre todo si es en compañía de mi hija a la que ella llama su "señorita Rebeca". Deberíais verlas juntas porque no hay duda de que es el ejemplo más claro de la reciprocidad en el amor porque la princesa y "su señorita" se adoran la una a la otra). El caso es que no se me ocurrió mejor momento que la visita de una princesa a mi cocina para estrenar mi nuevo molde de silicona cuya forma es también de princesa. He de reconocer que yo lo único que hice fue imprimir la receta desde el blog Cuchillito y tenedor de mi querida Mary. La minichef fue la encargada de pesar, mezclar y catar este rico bizcocho de natillas. ¿Y sabéis lo mejor? Pues que sólo tiene cinco años. Yo es verla y ponerme a temblar de la dura competencia que se nos avecina. Espero que os guste tanto como a ella.
Ingredientes:
2 huevos XL
100 gramos de azúcar.
70 mililitros de aceite de oliva suave.
100 mililitros de leche.
28 gramos de preparado para natillas.
Un chorrito de esencia de vainilla.
140 gramos de harina.
11 gramos de levadura química.
Elaboración:
Comenzamos batiendo muy bien los huevos junto al azúcar. Cuando estén esponjosos y hayan duplicado su tamaño añadimos la vainilla y el aceite en hilito y sin dejar de batir a velocidad baja.
Añadimos a la mezcla de huevos el preparado de natilla que, previamente, habremos disuelto muy bien en la leche.
Por último incorporamos la harina mezclada con la levadura y tamizada.
Vertemos la masa en nuestro molde de silicona Silikomart y horneamos a 180º (con el horno previamente precalentado) hasta que al pincharlo con un palito este salga limpio.
Una vez frio desmoldamos y ya tenemos listo nuestro bizcocho de princesa.