Pastaflora con nata y frutos rojos

La tarta que os traigo hoy es una de esas preparaciones muy sencillas, que se preparan en un momento, con ingredientes que solemos tener en la nevera y que puede sacarte de un apuro si necesitas un postre rápido, sin muchas complicaciones y que además este rico para poner el punto y final a una comida, una cena o una merienda entre amigas. Además, permite adaptarlo añadiendo la fruta de la que dispongamos en ese momento: unos frutos rojos, unos trocitos de plátanos, unas fresas...o cualquier otra cosa que se nos ocurra. Espero que os guste.
Ingredientes:
Para la pasta flora:
250 gramos de harina.
125 gramos de azúcar.
135 gramos de mantequilla.
1 huevo.
1 yema.
La ralladura de un limón.
Para el relleno:
120 gramos de mascarpone.
3 cucharadas de azúcar glas.
150 mililitros de nata.
Frutos rojos.
Elaboración:
Formamos un volcán con la harina y vertemos en el centro el azúcar, el huevo, la yema, la mantequilla en pomada, la ralladura de limón y la sal. Amasamos. Formamos una bola, la envolvemos en papel film y la dejamos reposar en la nevera unos 30 minutos.
Transcurrido ese tiempo extendemos la masa con ayuda de un rodillo y forramos con ella un molde de pared baja. Horneamos a 180 grados, cubriéndola con unos garbanzos secos que luego, lógicamente, retiraremos hasta que los bordes se pongan dorados. unos 20-25 minutos.
Mientras se enfría preparamos el relleno. Para ello comenzamos a montar la nata. Cuando esté semimontada añadimos el azúcar glas y el queso mascarpone.
Cubrimos con la mezcla la base de la tarta.
Finalmente colocamos los frutos rojos y servimos bien fría. 

Brownie de limón

El brownie de limón (en realidad lo de brownie es por su textura ya que entre sus ingredientes no cuenta con el chocolate) es una verdadera delicia. Os lo aseguro. Si os gustan los postres con sabor cítrico este es el vuestro. Pero antes de comenzar con la receta he de haceros una pequeña confesión; ayer preparaba este postre siguiendo la receta del blog Un pedacito de cielo: tras hornearlo, y una vez que había enfriado, preparé el glaseado que debía cubrirlo, lo vertí sobre el bizcocho y lo dejé en la cocina esperando que el glaseado se secase peeeeero...esta mañana cuando me he levantado me he percatado de que me equivoqué en las medidas  y en lugar de secarse se había convertido en un jarabe espeso y ¡fantástica equivocación! Este almíbar de limón ha calado el bizcocho y os aseguro que ha quedado para chuparse los dedos. Finalmente le he puesto también una fina capa de glaseado (ya con las medidas correctas) y tanto me ha gustado el resultado que la receta que hoy comparto con vosotros es la errónea porque os aseguro que queda fantástica (abstenerse aquellos para los que los postres cítricos no sean de su agrado). Espero que os guste.
Ingredientes:
Para el brownie:
100 gramos de harina.
170 gramos de azúcar.
Una pizca de sal.
100 gramos de mantequilla.
2 huevos grandes.
2 cucharadas de ralladura de limón.
3 cucharadas soperas de zumo de limón.
Para el jarabe de limón:
4 cucharadas colmadas de zumo de limón.
2 cucharadas de ralladura de limón.
30 gramos de azúcar glas.
Para el glaseado:
4 cucharadas de zumo de limón.
130 gramos de azúcar glas.
Elaboración:
Mezclamos la harina, la sal, el azúcar y la mantequilla a temperatura ambiente hasta obtener una mezcla arenosa.
En oreo bol batimos bien los huevos, el zumo y la ralladura. Cuando lo tengamos bien batido lo vertemos sobre la mezcla anterior y batimos un par de minutos a velocidad media hasta obtener una mezcla muy cremosa.
Vertemos en un molde unos 20 centímetros. Debe quedarnos una capa finita (si la hacemos gorda conseguiremos un bizcocho de limón y no un brownie como pretendemos). 
Horneamos a 180 º (con el horno precalentado) unos 20 minutos hasta que veamos que está dorado. Una vez que ha enfriado preparamos el jarabe de limón mezclando todos los ingredientes en frio y lo vertemos sobre el bizcocho. Dejamos reposar toda una noche para que se empape bien.
Pasadas unas horas (y cuando veamos que el jarabe a empapado bien) preparamos el glaseado, lo vertemos sobre el bizcocho y esperamos un par de horas para que se seque bien y forme una costrita azucarada. Cortamos en porciones y servimos.

Canelones (la receta de mi madre)

En mi opinión estos son los mejores canelones del universo, sobre todo porque es la receta de mi madre. Uno de sus platos estrella que fue muy habitual durante mi niñez. Mi madre los preparaba siempre que había alguna celebración especial y a todos nos encantaban (especialmente a mi cuñada que siempre recuerda lo que le gustaba comer en mi casa cuando era novia de mi hermano. Mil veces la he escuchado rememorar los canelones de mi madre). Recuerdo perfectamente cuando siendo pequeña ayudaba a mi madre a prepararlos, siempre siguiendo el mismo ritual: dos enormes lebrillos llenos a rebosar colocados sobre la artesa de madera de la panadería, uno con el relleno y otro con las pastas a remojo; junto a ellos un paño blanco humedecido que servía para colocar los canelones una vez rellenos impidiendo que se resecaran y frente a este escenario mi madre y yo rellenando sin descanso un canelón tras otro. Luego, una vez terminado el trabajo, las bandejas iban directas al horno de leña de la panadería familiar lo que terminaba de darle al plato un sabor delicioso. Hoy muchos años después el ritual se ha repetido en parte. Esta vez hemos sido mi hija y yo las encargadas de prepararlos, siguiendo las indicaciones de mi madre sentada en una silla junto a nosotras, y utilizando la misma picadora manual que siempre se ha usado en casa para preparar esta receta y de nuevo ha sido el horno de leña de la panadería el que ha terminado darles sabor. Espero que os guste.
Ingredientes:
Un cuarto delantero de pollo de corral.
350 gramos de magra de cerdo.
4 hígados de pollo.
200 gramos de paté.
1 tallo de canela.
1 rama de tomillo.
Dos hojas de laurel.
1 cabeza de ajos.
Un tomate.
Una cebolla.
100 mililitros de coñac.
Aceite de oliva virgen extra.
Sal y pimienta.
Pastas de canelón (yo usé 40)
Queso rallado.
Para la bechamel de relleno:
Media cebolla rallada.
500 mililitros de leche.
4 cucharadas de harina.
30 gramos de mantequilla.
Nuez moscada.
Para la bechamel de cobertura:
700 mililitros de leche.
4 cucharadas de harina.
30 gramos de mantequilla.
Nuez moscada.
Elaboración:
Colocamos en una cazuela con aceite de oliva el pollo salpimentado, la magra a trozos, el hígado de pollo, la canela, el laurel, el tomillo, los ajos, la cebolla cortada a cascos y el tomate a cuartos y dejamos que se dore bien.

Cuando ya esté todo bien doradito añadimos el coñac dejando cocinar durante un par de minutos para que evapore el alcohol.

Apartamos del fuego, deshuesamos el pollo y retiramos la cabeza de ajos (dejando sólo tres dientes). Pasamos por la picadora todos los ingredientes, añadimos el paté y mezclamos bien.

Preparamos la bechamel de relleno y la vertemos sobre la mezcla.

Cocemos las pastas siguiendo las indicaciones del fabricante y rellenamos con ellas los canelones.

Colocamos los canelones en una bandeja de horno, cubrimos con la bechamel y espolvoreamos con queso rallado.

Horneamos a 180 grados hasta que veamos que tienen un bonito color dorada. Y listo.