Cocktail de aguacates

Hay que ver lo mucho que apetece en verano disfrutar de platos frescos pero al mismo tiempo completos. Lo cierto es que con estos calores que estamos teniendo (al menos en Águilas) no hay nada como disfrutar de una comida ligera, un heladito de postre y un buen chapuzón en la playa. Además, no se si a vosotros os pasa igual, pero en estos meses me da un poco más de pereza meterme en la cocina (es por eso que ahora mis publicaciones son más espaciadas en el tiempo). Este plato de hoy es un buen ejemplo de eso que os contaba: es refrescante, muy completo y se prepara en un momento sin tener que encender el fuego y, lo mejor de todo, está rico rico. Espero que os guste.
Ingredientes (para seis personas):
3 aguacates.
2 latas de atún.
Media lechuga iceberg.
1 lata de maiz.
12 langostinos.
1 cola de langosta o surimi.
El zumo de media lima.
Una lata de huevas de trucha (yo de Pescaviar)
Para la salsa:
1 cucharadas de vinagre blanco.
3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra.
4 cucharadas de sala rosa.
Elaboración:
Cortamos en dos mitades los aguacates y los vaciamos (reservando las cascaras). Aplastamos con ayuda de un tenedor toda la pulpa y rociamos con el zumo de la media lima.
Mezclamos bien con la lechuga que abremos picado previamente muy finita.
Añadimos el atún y la cola de langosta rallada.
Rellenamos las mitades de aguacate que teníamos reservadas con esta mezcla y sobre ellas ponemos una cucharada generosa de maiz.
Repartimos sobre los aguacates la salsa que abremos preparando mezclando bien la salsa rosa, el aceite y el vinagre, los langostinos pelados y las huevas de trucha.
Y ya tenemos listo nuestro cocktail de aguacates.
Para elaborar este plato he utilizado unas deliciosas huevas de trucha de Pescaviar, una compañía española líder en la elaboración y comercialización de productos gourmet. Pescaviar se caracteriza además pòr la innovación en sus productos entre los que se encuentran algunos tan llamativos como las perlas de anchoa, las de trufa, las de arenque salvaje; las cremas de cangrejo, cabracho o bogavante, entre otras; o las llamativas cocktail pearls que se trata de un ingrediente inspirado en la técnica de la esferificación utilizado por los chef más prestigiosos del mundo.

Helado de capuchino

Desde que hace unos años descubrí el placer de disfrutar de un helado casero son pocas (o casi ninguna) las cremas heladas comerciales que compramos en casa. Lo cierto es que es muy sencillo prepararlos y el resultado es fabuloso: helados cremosos y de todos los sabores imaginables. Yo normalmente los preparo en heladera (yo lo he dicho en más de una ocasión pero lo repito: que buena compra hice con esta maquinita) pero si no se dispone de ella se pueden hacer igualmente. La única diferencia es que al meterlos en el congelador las dos primeras horas debemos removerlos cada media hora para evitar que cristalice. En esta ocasión aproveché unos sobrecitos de Capuchino que recibí en mi caja Degustabox para hacer este helado que os recomiendo de forma insistente porque está riquísimo y porque es fabuloso para combatir este verano tan caluroso que estamos teniendo. Espero que os guste. Fuente de la receta: Mundorecetas.
Ingredientes:
3 sobres de capuchino Nescafé.
180 gramos de azúcar.
60 gramos de azúcar invertido (si no se tiene sustituir por azúcar común).
150 mililitros de leche.
700 mililitros de nata.
2 huevos.
Elaboración:
Colocamos en un bol todos los ingredientes y mezclamos bien con la batidora hasta que quede todo bien integrado.
Pasamos la mezcla a un cazo y llevamos a fuego suave hasta que rompa a hervir.
Dejamos la mezcla en la nevera hasta que esté bien fría y pasamos después a la heladera siguiendo las instrucciones de nuestra maquinita. Si no disponemos de heladera metemos la mezcla en el congelador y durante las dos primeras horas removemos la mezcla cada media hora. antes de servir podemos decorar con unas virutas de chocolate.
Mirad la caja Degustabox de este mes la cantidad de cositas que llevaba.

Angel food cake de fresa

Sin duda, el molde para preparar el angel food cake es una de las compras mejor amortizadas que he hecho en los últimos años (y os aseguro que no estoy exagerando). Desde que lo compré no he parado de preparar estos deliciosos bizcochos que tanto me gustan y que tan sencillos son de hacer. Después de preparar la receta clásica, probé el de chocolate y recientemente este que publico hoy de fresa con pepitas de chocolate negro. Os aseguro que la combinación es una auténtica delicia. Espero que os guste.
Ingredientes (para un molde de 18 cm):
9 claras (para este bizcocho siempre uso pasteurizadas).
200 gramos de azúcar.
1/4 de cucharadita de sal.
1 cucharadita de cremor tártaro.
90 gramos de harina tamizada.
2 cucharadas de extracto de fresa.
5 cucharadas de pepitas de chocolate.
Elaboración:
Batimos las claras junto con la sal y el cremor tártaro. Cuando hayan montado y formen picos blandos vamos añadiendo el azúcar cucharadas a cucharada y sin dejar de batir. Añadir entonces el extracto de fresa y seguir batiendo.
A continuación añadimos la harina tamizada. La incorporamos a cucharadas y con la batidora a velocidad baja.
Finalmente agregamos las pepitas de chocolate y las integramos bien en la mezcla con movimientos envolventes.
Ponemos la masa en el molde de angel food cake (el molde no debe llevar nada de grasa: ni mantequilla, ni aceite, ni harina ni papel de hornear).
Horneamos a 170º durante 40 minutos. Pasado ese tiempo lo sacamos del horno y lo dejamos enfriar una hora (y no más) boca abajo.
Después de ese tiempo lo desmoldamos ayudándonos de un cuchillo y lo dejamos que siga enfriando sobre una rejilla. Cuando esté totalmente frio lo espolvoreamos con azúcar glas y listo.