Bica mantecada de Trives

Desde que probé la bica blanca de la Laza esta pasó a convertirse en mi bizcocho favorito y desde que la preparé por primera vez lo he repetido en incontables ocasiones. Por esa razón, cuando descubrí que también existía la de Trives supe que tenía que probarla. Mi principal problema era que no lograba conseguir la manteca de vaca en ninguno de los establecimientos que preguntaba. Finalmente me he tenido que conformar con la versión casera de esta manteca y pese a ello el resultado ha sido magnífico. Ahora, mi problema es que, en lo que respecta al mundo bizcocheril, tengo el corazón partío y desde ayer me es caso imposible decantarme por la de Laza o por la de Trives. Aprovecho para dedicar esta recetica a todas mis amigas gallegas, de cuyos blogs aprendo cada día. Espero que os guste. Fuente de la receta: La cocina de Fabrisa.

Ingredientes:
330 gramos de masa madre.
200 gramos de harina de fuerza.
6 huevos.
Una pizca de sal.
400 gramos de azúcar.
Una cucharadita de canela en polvo.
Ralladura de medio limón.
250 gramos de manteca de vaca,
Azúcar y canela para espolvorear.
Elaboración:
Si como en mi caso no habéis encontrado la manteca de vaca podéis prepararla en casa. Para ello debemos tomar una mantequilla de muy buena calidad y ponerla a hervir. Una vez que la tenemos totalmente desecha retiramos la capa de espuma que tendrá en la superficie y el liquido restante será nuestra manteca una vez que solidifique. Para 250 gramos de manteca se necesitarán unos 300 de mantequilla.
Comenzamos derritiendo ligeramente la manteca de vaca. Es muy importante que no llegue a hervir y la batimos con el azúcar hasta obtener una mezcla blanquecina.
Añadimos los huevos uno a uno. Y cuando estén bien integrados incorporamos la ralladura de limón.
Seguidamente añadimos nuestra masa madre a trocitos y seguimos batiendo para que se incorporé bien al resto de la mezcla. Por último incorporamos la harina, que habremos tamizado junto a la canela y la sal) a cucharadas.
Ya solo nos queda verter la masa en un molde que no sea demasiado grande ya que la bica debe quedar alta y espolvorear con una capa muy generosa de azúcar y canela.
Horneamos a 180 grados con el horno precalentado durante unos 50 minutos y listo. Ya sólo nos queda disfrutar.

Turrón de trufa y guindas

Porque dicen que hasta San Antón Pascuas son y porque me parecía que no era justo que me guardase esta delicia hasta el próximo año, he decidido publicar hoy este receta a pesar de que la Navidad nos queda ya un poco lejana. Os aseguro que una vez probéis un trocito os resultará muy difícil no seguir pecando; tanto es así que yo esta semana lo he vuelto a preparar en casa. En esta ocasión sustituyendo las cerezas por trocitos de naranja confitada. Espero que os guste.
Ingredientes (para dos tabletas):
250 gramos de chocolate negro de cobertura.
120 gramos de barritas de chocolate con leche rellenas de chocolate blanco (tipo Kinder)
120 gramos de nata liquida para montar.
50 gramos de azúcar glass.
Cerezas maceradas en coñac (cantidad al gusto).
Elaboración:
Fundimos 100 gramos de chocolate de cobertura. Vertemos el chocolate sobre nuestro moldes (en el fondo y también en las paredes. Reservamos el sobrante que usaremos después). Mientras esperamos a que solidifique, preparamos el relleno. Para ello fundimos los 150 gramos de chocolate negro que nos quedaban, el chocolate con leche, la nata y el azúcar glass. Cuando esté bien integrado añadimos las cerezas y rellenamos nuestros moldes.
Reservamos durante un par de horas hasta que la trufa tome textura. Transcurrido ese tiempo volvemos a fundir el chocolate de cobertura que nos había sobrado de forrar nuestros moldes y vertemos sobre el turrón para hacer la capa base. 
Una vez que ha solidificado podemos desmoldar y disfrutar de él.

Hojaldrinas

Entre todos los dulces que he preparado estos días, estas hojaldrinas son de lo que más éxito ha tenido. Si bien es cierto que es una preparación entretenida, sobre todo por el hojaldrado, os aseguro que merece la pena prepararlas en casa pues nada tiene que ver su sabor con el de las que se compran. Como digo es una receta entretenida pero muy sencilla y, al menos en mi caso, relajante. No sé vosotros pero yo amasando y rulando masas me relajo muchísimo. Realmente es algo que me encanta (imagino que serán los genes panaderos de la familia los que hacen que estando entre harinas sea muy feliz). Espero que os guste. Fuente de la receta: Dulce y salado de Montse.
Ingredientes:
600 gramos de harina.
325 gramos de manteca y 80 gramos más para hojaldrar.
100 mililitros de vino blanco.
80 mililitros de zumo de naranja.
Ralladura de dos naranjas.
Una cucharadita de sal.
Azúcar glas para el rebozado.
Elaboración:
En un bol mezclamos todos los ingredientes (menos los 80 gramos de manteca del hojaldrado). Amasamos muy bien, envolvemos nuestra bola de masa en papel film y dejamos en la nevera unas dos horas.
Transcurrido el tiempo de enfriado, sacamos la masa de la nevera la estiramos, ponemos sobre ella la manteca de cerdo reservada y cerramos formando un paquete.
A partir de este momento debemos seguir la técnica del hojaldrado. Estiramos la masa formando un rectángulo y plegamos en tres(como si fuese un tríptico). Volvemos a estirar y volvemos a plegar. Volvemos a estirar y volvemos a plegar. Una vez que hemos estirado y plagado tres veces dejamos la masa reposar en la nevera durante una hora. Volvemos a sacar del frigorífico y repetimos de nuevo el proceso. Explicado así resulta algo lioso pero si buscáis en youtube un vídeo de la técnica del hojaldrado os resultará mucho más sencillo de entender.
Por último estiramos la masa dejándola de aproximadamente 1 centímetro y cortamos en cuadraditos. Horneamos 5 minutos a 220 grados y después bajamos el horno a 160 y horneamos unos 30 ó 40 minutos más.
Una vez fuera del horno es el momento de rebozarlas en azúcar glas. el rebozado será doble. Primero en caliente y una vez frias un segundo rebozado. Y listo.

Toñas de Pascua

Las toñas de Pascua son, quizás, una de las recetas más tradicionales de la Navidad en Águilas. Hasta la fecha todos los años las había preparado siempre junto a mi madre y siguiendo sus indicaciones. Desgraciadamente esta es la primera Navidad que ella ya no está con nosotros. Con mucha pena, he de confesarlo, he decidido mantener esa tradición y esta vez prepararlas junto a mi hija en homenaje a mi querida madre. Esta receta, como todas las tradicionales, es diferente en cada hogar. En el mio siempre se han preparado siguiendo la de mis abuelos; una receta con más de cien años de antigüedad que, un siglo después, sigue realizándose exactamente igual en la panadería de mi sobrino pero que es tan secreta como la fórmula de la Coca Cola jajajaja. Por esa razón, la receta que elaboré ayer y que hoy comparto con todos vosotros es la de la abuela Rosa que era la abuela de mi marido. Espero que os guste.
Ingredientes:
1,8 Kilos de harina.
1 kilo de azúcar.
El zumo de una naranja.
Una copita de anís.
Medio litro de aceite de oliva.
250 mililitros de agua.
una cucharada sopera de matalauva o anís en grano.
4 huevos.
Medio kilo de almendra molida.
Ralladura de limón y naranja.
Una nuez de levadura de panadero.
Masa madre (180 mililitros de agua, 25 gramos de levadura, sal y 200 gramos de harina)
Elaboración:
Comenzamos preparando la masa madre que haremos el día anterior. Para ello en mezclamos bien los ingredientes hasta obtener una masa que dejaremos toda la noche fermentar fuera de la nevera. Al día siguiente sobre esa masa madre ya fermentada empezaremos a preparar nuestra segunda masa.  Comenzamos preparando los ingredientes; para ello coceremos en un cazo el agua con la matalauva, cuando rompa a hervir lo colaremos y lo reservaremos para que atempere. Con el aceite haremos lo mismo. Lo calentaremos en un cazo con la piel de un limón y también reservaremos para que atempere. Con esto ya listo podemos comenzar nuestra masa. Sobre el prefermento que tenemos listo vamos añadiendo las ralladuras y el anís, el zumo de naranja y el agua.
Seguidamente incorporamos la levadura desmigada y el azúcar.
Lo siguiente en añadir será el aceite.
Incorporamos después la almendra molida y mezclamos.
Por últimos vamos agregando la harina poco a poco y amasando hasta obtener una masa que no se pegue a las manos pero que tampoco sea dura en exceso. 
Esta masa tendrá que reposar en un sitio cálido hasta que duplique o, mejor, triplique su tamaño, Aquí no hay que tener prisa ya que será un levado bien lento. Una vez logrado este primer levado tomamos bolas de masa y las colocamos sobre una bandeja de horno para dejar que realicen un segundo levado hasta que de nuevo dupliquen su tamaño. Cuando lo hayan hecho las pincelamos de huevo con mucha suavidad y las espolvoreamos de azúcar.
Horneamos a temperatura media (yo lo hice en horno de leña) hasta que estén bien doraditas. y Listo.

Zimtstern (étoiles à la canelle)

En mi reciente viaje a los mercadillos navideños de la Alsacia (que en breve os contaré) quedé totalmente enamorada de su deliciosa pastelería. Escaparates y puestecillos rebosantes de dulcerías cuidadosamente expuestas que, para una dulcera como yo, resultan toda una tentación. Mención especial merecen las galletas navideñas. Las hay de todos los sabores y formas. de entro todas las que probé, que fueron muuuuuuchas, fueron unas estrellas de canela y almendra, ligeramente glaseadas y con un interior muy muy blandito las que más me gustaron. Tanto es así que no había pasado ni una semana desde mi regreso de tierras alsacianas cuando me puse manos a la obra y este es el resultado. Espero que os guste. Fuente de la receta: Gourmandiseries.
 Ingredientes:
160 gramos de harina.
200 gramos de almendra molida.
60 gramos de azúcar (azúcar blanquilla común).
100 gramos de azúcar glas.
4 cucharaditas colmadas de canela.
2 claras de huevo.
Para el glaseado:
70 gramos de azúcar glas.
Media clara de huevo.
Elaboración:
En un bol mezclamos bien todos los ingredientes secos (harina, almendra molida, azúcar, azúcar glas y canela).
Añadimos la clara de huevo muy ligeramente batida.
Amasamos bien y extendemos la masa con ayuda de un rodillo. Nos debe quedar una masa de un grosor de 1 cm o 1,5 cm (estas galletas están ricas gorditas para que el interior quede tierno). Cortamos con forma de estrella.
Horneamos las galletas a 150 grados durante 6 minutos. Al sacarlas del horno parecerán crudas pero al enfriar tomarán cuerpo. una vez frías las glaseamos (para preparar la glasa solo debemos batir muy bien la clara junto al azúcar glas).
Y listo. ya tenemos preparadas nuestras galletas alsacianas.

Atún marinado con esferificaciones de vinagre balsámico

Después de varias recetas dulces, hoy toca el turno de un entrante salado que se prepara en un momento y que puede ser un buen aperitivo para las fiestas que se avecinan. El secreto de su éxito está en elegir un atún de buena calidad y mucha frescura; solo de esta forma nos aseguraremos el buen resultado del plato. Quizás a algunos no les llame mucho la atención eso de degustar un pescado prácticamente crudo pero os aseguro que el marinado previo lo convierte en un bocado delicioso. Yo lo he acompañado de unas esferificaciones de vinagre balsámico Fresh pearl de Pescaviar y realmente el contrate es estupendo. Espero que os guste.
Ingredientes:
250 gramos de atún fresco y de buena calidad.
Ralladura de un limón.
300 gramos de sal gorda.
100 gramos de azúcar.
Dos cucharadas de tomillo.
Elaboración:
Comenzamos cortando el atún en dados de un tamaño similar y reservamos. En un bol mezclamos la sal, el azúcar, la ralladura de limón y el tomillo. Preparamos una cama con la mitad de la mezcla y ponemos el atún encima.
Cubrimos con la mezcla de azúcar y sal restante y dejamos reposar durante dos horas en el frigorífico.
Transcurrido ese tiempo lavamos los trocitos bajo el grifo y secamos con papel absorbente. Pincelamos con un poquito de aceite de oliva y colocamos las esferificaciones.
Y listo, ya tenemos nuestros bocaditos de atún marinado.

Engañamarios

La receta que publico hoy me llamó la atención en cuanto la vi por su curioso nombre, y aunque he intentando descubrir la razón del mismo no lo he conseguido. Procede de un libro titulado Los fogones de la memoria en el que su autora recopila recetas tradicionales de Mairena de Aljarafe (Sevilla), procedentes todas ellas de conversaciones con madres y abuelas de la localidad. Son muchas las recetas que he preparado de este libro, especialmente las del capitulo de postres y todas tienen en común su sencilla elaboración y su selección de sencillos ingredientes, de los que se encuentran en cualquier despensa. Espero que os guste.
Ingredientes:
Una tacita de las de café de manteca y aceite (mitad y mitad).
Matalahúva.
Una tacita de las de café de vino fino.
Una pizca de sal.
Harina la que admita.
Cabello de ángel.
Aceite de oliva virgen extra para freir.
Azúcar para rebozar.
Elaboración:
Se caliente en un cazo la manteca y el aceite junto a la matalahúva.Se cuela sobre un lebrillo o bol.
Se añade el vino dulce y la harina mezclada con la sal. Añadimo la harina poco a poco hasta que nos quede una masa blandita que no se pegue en exceso en las manos.
Dejamos la masa reposar durante una hora y transcurrido ese tiempo la extendemos con ayuda de un rodillo. colocamos un poco de cabello de ángel en el centro y la doblamos a modo de empanadilla.
Freímos las empanadillas en abundante aceite de oliva virgen extra.
Una vez fritas las rebozamos en azúcar y listo.

Tarta de galletas y chocolate

Creo que en todas las casas de España, en algún momento se ha hecho esta receta. La típica tarta de galletas que durante muchos años, antes de contar con la variedad dulceril que tenemos ahora, era la fija en todo cumpleaños infantil que se preciase. En mi caso, la receta la saqué de un recetario publicado por Tulipán en el año 87 y puedo asegurar que casi casi desde ese momento es la tarta preferida de mi sobrino Mateo. Algunas veces os he hablado de él. Mi sobrino el panadero que es igual de guapo que de buena persona...es también impuntual (su estoy llegando se traduce en unas dos horas de espera jajajaja) y tarda semanas en devolverme las bandejas y los taper pero estos "defectillos" los compensa con un corazón de oro, idéntico al que tenía su padre: mi querido hermano... al que parece que estoy viendo cada vez que lo miro a él. Es generoso, cariñoso, honrado y encima es el padre de mis dos príncipes: Mateo y Fernando. Como os decía esta tarta es su favorita. No hay semana que no me la pida y siempre me repite lo mismo: "tita, hazla bien grande que se termina enseguida". La receta que os doy aquí es para una tarta de tamaño normal aunque yo, cuando la preparo, la hago de tamaño XXL que es como le gusta a mi "divinidad". Espero que os guste tanto como a él.
Ingredientes:
Un paquete de galletas rectangulares (yo utilizo Cuetara).
250 gramos de azúcar en polvo.
200 gramos de margarina sin sal (yo uso Tulipan).
300 gramos de chocolate (yo uso Valor puro)
4 huevos grandes.
Leche.
Un chorrito de coñac.
Cobertura (opcional)
150 mililitros de nata.
100 gramos de chocolate blanco.
150 gramos de chocolate negro.
Elaboración:
En un bol batimos las claras a punto de nieve fuerte. Añadiendo el azúcar poco a poco hasta que se integre bien (el merengue se nos bajará ya que lleva mucha azúcar pero no pasa nada). Reservamos.
En otro bol batimos la margarina con las yemas hasta que se integre bien.
Mezclamos la mezcla anterior con las claras que teníamos reservadas.
Y añadimos el chocolate que habremos fundido al baño maría.
Dejamos reposar la crema unos veinte minutos en el frigorífico para que tome cuerpo. Después de este tiempo empezamos el montaje de la tarta. Se cubre una bandeja con paredes de papel film bien engrasado. Comenzamos colocando una capa de galletas que habremos empapado con leche y coñac y sobre las mismas una capa generosa de crema.
Vamos alternando capas de galleta y de crema. Es importante que cada capa de galletas se ponga en un sentido. Es decir, si la primera capa las galletas se han colocado en posición horizontal, en la segunda irán vertical y así sucesivamente (tal y como se ve en las fotos).
Una vez montada nuestra tarta la dejamos en el frigorífico, al menos 6 horas. Transcurrido ese tiempo se vuelca la tarta sobre una bandeja y se recubre con la cobertura que habremos preparado fundiendo el chocolate negro y el blanco con la nata y esperando a que atempere un poco antes de verterlo sobre la tarta. NOTA IMPORTANTE: Si preferimos hacer la tarta sin cobertura podemos ir montándola directamente sobre la bandeja, sin necesidad de poner papel film y terminar la tarta con una capa de crema.