Panellets de boniato

Después de varias recetas dedicadas a Halloween, hoy, coincidiendo con la festividad de Todos los Santos, no podía dejar de traer a mi cocina un dulce de los de toda la vida. Algo casi obligado para alguien como yo, amante de las tradiciones y fiel defensora de la idea de que modernidad y tradición no tienen porque estar reñidas. Creo que, como dije en mi última entrada, podemos "adoptar" nuevos festejos sin dejar de lado los nuestros y más cuando son tan dulces como estos panellets de boniato que hoy tomaremos en casa. A los que ya preparé el año pasado (podéis verlos AQUÍ) se suman estos de hoy a los que el boniato les aporta, además de un delicioso sabor, un precioso color anaranjado. Os aseguro que es una receta sumamente sencilla y con unos resultados espectaculares. Espero que os guste.
Ingredientes:
250 gramos de almendra cruda molida.
250 gramos de azúcar.
125 gramos de boniato asado.
La ralladura de un limón.
Una yema de huevo pequeño.
Para los sabores:
Piñones.
Una cucharadita de café soluble.
Una cucharadita de cacao.
Chocolate de cobertura.
Guindas.
Mermelada de naranja amarga.
Azúcar glas.
Tinte alimentario rojo y verde.
Un huevo batido para pincelar.
Elaboración:
Una vez tengamos el boniato asado, lo aplastamos bien con un tenedor. Le añadimos la yema de huevo batida, mezclamos bien y reservamos.
En un bol ponemos la almendra molida, el azúcar y la ralladura de limón y mezclamos. Seguidamente agregamos el boniato que teniamos mezclado con la yema de huevo y amasamos bien. Yo lo hice en la KitchenAid colocando la pala amasadora aunque puede hacerse a mano sin problemas.
Una vez tenemos nuestra masa preparada la dividimos en cuencos diferentes (tantos como sabores queremos obtener). Para los de chocolate mezclamos la masa con el cacao y hacemos porciones de 14 gramos con un agujerito en el centro que rellenaremos con chocolate derretido una vez horneados.
Para hacer los de café mezclamos la masa con el café soluble. Tomamos porciones de 15 gramos y les damos forma alargada (como de grano de café). Una vez horneados se rebozan en azúcar glas.
Para hacer los de piñones tomamos porciones de 14 gramos les damos forma redondeada, los bañamos en huevo batido, los rebozamos en piñones y los pincelamos con yema batida antes de hornear.
Los de guinda son porciones de 14 gramos de masa teñida sobre la que colocamos la guinda antes de hornear. Para los de naranja hacemos bolitas de 14 gramos con un hueco en medio que rellenamos (antes de hornear) con mermelada de naranja amarga. Una vez listos los horneamos a 200º durante seis minutos. Al salir estarán muy blanditos pero luego endurecen así que no hay que pasarse de ese tiempo.
Y listos, ya solo nos queda disfrutar de ellos.

Cementerio de chocolate

Os prometo que no he dejado de ser yo. Os aseguro que ningún espíritu de madre americana ha poseído mi cuerpo. Juro que en casa también hay bandejas de huesos de santo, panellets, buñuelos y torticas de calabaza...pero, qué queréis que os diga, este año me ha dado por compaginar, gastronómicamente hablando, nuestros Santos de toda la vida con Halloween. Bueno, en este caso ha sido mi hija Rebeca la encargada de convertir lo que iba a ser un bizcocho de chocolate en un cementerio muy dulce y es que en casa morimos por el chocolate así que esta tarta nos viene como anillo al dedo. Espero que os guste.
Ingredientes:
Para el bizcocho (fuente de la receta Pasen y Degusten):
50 gramos de Maizena.
3 cucharadas colmadas de cacao puro en polvo.
100 gramos de azúcar moreno.
125 gramos de azúcar blanquilla.
75 gramos de mantequilla.
125 gramos de chocolate.
2 huevos grandes.
225 mililitros de agua fría.
75 mililitros de aceite de girasol.
125 gramos de harina.
2 cucharaditas y media de levadura química en polvo.
Para la trufa pastelera:
500 mililitros de nata.
200 gramos de chocolate de cobertura.
50 gramos de azúcar.
Para la ganache de cobertura:
200 mililitros de nata.
200 gramos de chocolate de cobertura.
Para la decoración:
Galletas de mantequilla.
Fondant.
Galletas Oreo.
Elaboración:
Comenzamos por preparar el bizcocho. Para ello ponemos en un cazo la maicena, el azúcar moreno, el azúcar blanquilla y el agua. Mezclamos bien y mantenemos a fuego suave sin dejar de mover hasta obtener una crema espesa y homogenea.
Apartamos nuestra crema del fuego y añadimos el chocolate troceado y la mantequilla (ambos se integrarán perfectamente sin necesidad de ponerlos al fuego gracias al calor residual).
Seguidamente agregamos el aceite y mezclamos bien ayudándonos de unas varillas.
Vamos añadiendo los huevos, uno a uno, y batiendo a velocidad baja para que se integren muy bien en la mezcla. Una vez hemos añadido todos los huevos, agregamos la harina tamizada junto a la levadura y mezclamos. Colocamos nuestra masa en un molde rectangular de 25 centímetros y horneamos a 180º unos 30 minutos. Reservamos el bizcocho.
Para preparar la trufa pastelera, colocamos en un cazo la nata junto al azúcar. Cuando esté bien caliente añadimos el chocolate y mantenemos en el fuego sin dejar de mover hasta que se disuelve por completo. Esta mezcla debe estar un mínimo de 12 horas en la nevera. pasado ese tiempo la montamos con ayuda de unas varillas y reservamos.
Por último sólo nos queda preparar la ganache de cobertura. Calentamos bien la nata sin que llegue a hervir. En ese punto la retiramos del fuego e incorporamos el chocolate troceado removiendo bien hasta obtener una crema brillante.
Con todos nuestros ingredientes listos podemos proceder al montaje de tarta. Comenzamos partiendo en dos capas el bizcocho y rellenándolo de forma generosa con la trufa (reservaremos sólo un poco para una capa de cobertura muy finita).
Una vez bien rellena, la tapamos con la segunda lámina de bizcocho. Recubrimos con una capita muy fina de la trufa reservada y añadimos la capa de ganache. Es importante que el ganache esté templado ya que si lo vertemos caliente fundiría la trufa.
Guardamos la tarta en la nevera y cuando esté bien fría le colocamos todos los adornos que previamente habremos preparado.
Que no falten los zombis, ni los gatos negros...

Galletas "terroríficas"

Desde hace unos años a esta parte la fiesta de Halloween se está imponiendo cada vez más en nuestro país. Si bien, en lo que a dulces se refiere, yo soy muy fiel a nuestra festividad de Todos los Santos creo que, teniendo en cuenta los tiempos que corren, que sumemos festivos a nuestro calendario y con ellos excusas para divertirnos y pasarlo bien no esta nada mal. Que los niños se diviertan, se dejen por unas horas los videojuegos y pasen un rato disfrazados en compañía de otros niños y repitiendo puerta tras puerta eso de "truco a trato" me parece algo positivo aunque para ello hayamos tenido que exportar una fiesta americana. Además, las chuches "terroríficas" que acompañan a Halloween son de lo más llamativas y ver plagados los blogs de todas ellas es toda una tentación a la que es difícil resistirse jajaja. Este año yo he preparado varias cosicas que ya os iré enseñando. Hoy os dejo la primera: estas "terroríficas" galletas del tipo de las muy conocidas Petit Ecolier. Las he preparado sobre una base de galleta de canela sobre la que he colocado una chocolatina preparada en unos moldes de silicona. Espero que os guste.
Ingredientes:
100 gramos de mantequilla a temperatura ambiente.
100 gramos de azúcar.
1 huevo.
250 gramos de harina.
1 cucharadita de levadura en polvo.
2 cucharaditas de canela molida.
100 gramos de chocolate de cobertura.
Elaboración:
Colocamos en un bol o en la amasadora si disponemos de ella la mantequilla junto con el azúcar y mezclamos bien hasta obtener una mezcla cremosa. En ese punto añadimos el huevo ligeramente batido y la canela y seguimos mezclando.
Añadimos la harina tamizada junto a la levadura. La incorporamos cucharada a cucharada, sin prisa pero sin pausa hasta obtener una masa homogénea.
Una vez tengamos lista nuestra masa la estiramos (con un grosor de entre 4 y 6 mm.) entre dos papeles de hornear y la refrigeramos un par de horas. Después de eso las cortamos con el cortapastas.
Horneamos a 180º unos 12 minutos y una vez listas las dejamos enfriar sobre una rejilla.
Mientras tanto podemos preparar la chocolatina. Para ello deshacemos unos 100 gramos de chocolate de cobertura  llenamos con él nuestro molde de silicona. Una vez lleno golpeamos el mismo contra la superficie de trabajo para eliminar todas las burbujas de aire y dejamos que enfríe muy bien antes de desmoldarlo.
Una vez lista nuestra chocolatina la pegamos con un poco de chocolate derretido sobre la galleta y listo.