Helado de tarta de queso

Sí, aunque no lo parezca sigo por aquí. No me he ido de vacaciones aunque esté algo desaparecida de la blogosfera últimamente. Pero tengo excusa: hace calor, muuuuuucho calor y sólo me apetece estar a remojo y comiendo heladitos jajajaja. Y para helado rico este que os traigo hoy de tarta de queso. Es sencillamente delicioso. Totalmente adictivo. De esos que, estoy segura, voy a repetir muchísimas veces en casa. Aunque yo lo he preparado con la heladera (que bien estoy amortizando la maquinita) puede hacerse perfectamente sin ella ya que lleva un alto porcentaje de materia grasa lo que evita que cristalice durante la congelación. Espero que os guste. Fuente de la receta: El pato de chocolate.
Ingredientes:
250 gramos de queso cremoso (tipo Philadelphia).
400 gramos de nata para montar.
150 gramos de azúcar.
200 mililitros de leche (yo Kaiku sin lactosa, de mi caja Degustabox)
Un bote de mermelada artesana de fresa (yo de Mercandalucia.es)
15 galletas (yo Lotus caramelizadas).
Elaboración:
Batimos hasta mezclar muy bien el queso cremoso, el azúcar y la leche. Una vez que esté todo bien integrado le añadimos la nata que previamente habremos montado.
Guardamos la mezcla en la nevera al menos cinco horas antes de introducirla en la heladera.Transcurrido este tiempo la ponemos en la heladera siguiendo las instrucciones de nuestra maquinita. Terminado el proceso le añadimos las galletas ligeramente trituradas.
Finalmente incorporamos la mermelada sin mezclar demasiado (la idea es que el helado quede veteado).
Dejamos un poquito en el congelador para que tome algo más de consistencia y listo.
Para elaborar este helado he utilizado la leche Kaiku sin lactosa de mi caja Degustabox. Es esta ocasión he recibido en casa una caja con productos muy veraniegos. Si tu también quieres probarla, con el código promocional XQ1ZS podrás recibirla en casa por sólo 9,95 (gastos de envío incluidos).
También he utilizado una fabulosa mermelada de fresa artesana, elaborada únicamente con fresa natural, azúcar y unas gotitas de limón, de Mercandalucia.es.

Un regalo de Pilar

Sé que en más de una ocasión os he hablado de la cantidad de cosas maravillosas que el blog ha traído a mi vida; y sé que corro el riesgo de resultar repetitiva por volver a hacerlo pero pienso, sinceramente, que con la cantidad de cosas feas que pasan en el mundo es importante hablar de las positivas, de las que nos sacan una sonrisa, de las que nos hacen felices...Para mi, este rincón es una terapia maravillosa contra la rutina y las obligaciones diarias. Sentarme delante del ordenador para visitaros es uno de los momentos agradables de la jornada (os lo aseguro). Gracias a esta pantalla he conocido a personas maravillosas, que se han convertido en amigas, a las que echo de menos cuando se ausentan, en definitiva gente maravillosa a la que QUIERO con mayúsculas. Y he descubierto, además, la generosidad que impera en este mundo de los blogs, en los que abundan esos detalles que logran tocarte el corazón y que son doblemente especiales porque vienen de personas a las que no conocemos físicamente. Uno de estos detalles me pasó hace algunas semanas con Pilar del blog La salica de Pilar, un rincón maravilloso lleno de manualidades preciosas. Soy seguidora de Pilar desde hace ya bastante tiempo y pese a que las temáticas de nuestros blogs son diferentes (el mio de gastronomía y el suyo de manualidades) entre ambas hay una conexión muy especial. Yo adoro todo lo que hace, siempre logra dejarme pegada a la pantalla observando esas maravillas que salen de sus manos ¡Todo precioso! Hace algún tiempo publicó unos lápices preciosos que, como siempre, me encantaron y así se lo hice saber en mi comentario. Mi sorpresa fue que no había pasado ni un día de mi comentario cuando me escribió un email preguntándome mi dirección y en unos días recibí en casa un maravilloso regalo. Pilar me mandó dos preciosos lápices, uno para mi y otro para mi hija, y unos maravillosos jabones artesanales que ella hace con un olor del que estoy enamorada y que tienen perfumado todo mi armario. Los regalitos iban dentro de una caja preciosa y acompañados de una carta que me tocó el corazón. Mil gracias querida amiga Pilar por este regalo tan maravilloso.

Tronco de nata y caramelo

Sé que últimamente ando desaparecida pero es que el verano es lo que tiene. Pese a no estar de vacaciones, estos meses invitan más a disfrutar de la playa y de la terraza que a meterse en la cocina o a sentarse delante del ordenador. Es por eso que mis Cosicas dulces y alguna salada están estos meses a media jornada (estoy segura que lo entenderéis jajajaja). No obstante, ya sabéis lo que me gustan a mi las dulcerías y por eso tampoco puedo pasar un tiempo excesivo sin darme un caprichito; el último ha sido este tronco de nata y caramelo que hoy comparto con vosotros. Fuente de la receta: Lecturas Postres (con alguna modificación). Espero que os guste.
Ingredientes:
75 gramos de azúcar.
5 huevos.
1 yema.
1/2 cucharadita de levadura en polvo.
90 gramos de harina.
150 gramos de sirope de caramelo.
500 gramos de nata para montar.
2 cucharaditas de crocanti de almendra.
Elaboración:
Batimos muy bien los huevos, la yema y el azúcar. Cuando hayan triplicado su volumen añadimos la harina tamizada junto a la lavadura y mezclamos con movimientos envolventes.
Vertemos la preparación en una placa de horno forrada con papel parafinado y horneamos a 200 grados unos 12 minutos.
Montamos la nata y la mezclamos con el sirope de caramelo (reservando tres cucharadas de sirope de caramelo).
Cubrimos la lámina de bizcocho con la mezcla de nata y caramelo y enrollamos.
Pincelamos la superficie con el sirope de caramelo que teníamos reservado y espolvoreamos con el crocanti de almendra.
Dejamos reposar un par de horas en la nevera y listo para servir.