Mejillones a la normanda

Uno de los programas culinarios que más me han enganchado últimamente son los de Rachel Khoo. Me encanta su forma informal de cocinar, esa estética tan vintage de su cocina y su forma de descubrirnos rincones culinarios del mundo. Hace unas semanas el programa se centró en la cocina Normanda y allí fue donde vi estos estupendos mejillones. Una receta sencilla, sabrosa, resultona y muy apropiada para estas fechas. Condición importante, a mi parecer, es utilizar una buena sidra artesana y evitar esas marcas comerciales excesivamente burbujeantes. Esto unido a unos buenos mejillones (los mios estaban algo esmirriadillos ¡que envidia os tengo blogeros del Norte! jajaja) os asegurarán el éxito de esta receta. Espero que os guste.
Ingredientes:
3 puerros.
1 kilo de mejillones.
Una hoja de laurel.
Una nuez de mantequilla.
200 mililitros de sidra.
150 mililitros de nata para cocinar.
Perejil fresco picado.
Elaboración:
Fundir en una olla la mantequilla y dorar en ella el puerro cortado y la hoja de laurel.
Cuando el puerro comience a transparentar añadir los mejillones bien limpios.
Seguidamente agregar la sidra y la nata y dejar cocinar a fuego lento hasta que se abra todos los mejillones.
Antes de servir espolvorear con el perejil picado.

Pastel alemán de cerezas

Hace unas semanas, en el folleto de publicidad de un supermercado me topé con un pastel que tenía una pinta estupenda así que decidí guardarlo para hacerla más adelante. Pero unos días después, mientras ordenaba un poco por casa cogí el folleto y sin recordar lo de la receta lo tiré a la basura. Al caer en la cuenta, varios días después, me llevé un tremendo disgusto. Fui al supermercado pero, lógicamente, no guardan los folletos de ofertas un mes después de que estas hayan terminado. Pero no me di por vencida, nada de eso porque a cabezona no hay quien me gane jajajaja. Escribí un email al supermercado y en unas horas me contestaron con mi deseada receta y esta tarta de hoy es el resultado. Espero que os guste. Fuente de la receta: Aldi.
Ingredientes:
Para la masa:
225 gramos de azúcar.
225 gramos de mantequilla.
1 huevo.
440 gramos de harina.
1 sobre de levadura en polvo.
Para el relleno:
500 gramos de queso quark.
500 mililitros de nata para montar.
1 sobre de preparado para natillas.
200 gramos de azúcar.
El zumo de medio limón.
Un bote de cerezas en almíbar (350 gramos una vez escurridas).
Elaboración:
Comenzamos preparando la masa. Para ello mezclamos en un bol el azúcar, la levadura y la harina. Añadimos la mantequilla fría a dados y amasamos.
Añadimos el huevo y seguimos amasando. Una vez que se hayan integrado todos los ingredientes separamos tres cuartas partes de la masa y forramos con ella el molde horno (la otra parte de masa la reservamos en la nevera).
Para preparar el relleno mezclamos el queso, la nata (reservando medio vasito) y el azúcar y mezclamos bien.
Añadimos el sobre de preparado de natilla que habremos disuelto en la nata que habíamos reservado y el zumo de limón.
Vertemos la mezcla sobre el molde que habíamos forrado con la masa.
Esparcimos por encima todas las cerezas y finalmente la masa que teníamos reservada. Yo la rallé con un rallador y la esparcí sobre la superficie del pastel.
Horneamos a 180 grados hasta que veamos que esta cuajada. Antes de servir la espolvoreamos con azúcar glas.

Bocadillo cubano

El domingo fue un día cargado de lo que podríamos llamar "señales". Después de comer (y mira que es raro que yo después de comer me mantenga despierta y no me sume a la buena costumbre de la siesta) zapeando de canal a canal me topé con la película Chef que, por cierto, tenía muchas ganas de ver. Me gustó la peli en general y el famoso bocadillo cubano que prepara el protagonista en particular. Nada más terminar me di un paseito por facebook (sí, los domingos por la tarde los destino a no hacer absolutamente nada en casa) y ¡sorpresa! me topé con una vídeo de mi queridísima Vero Cervera, cubana cubanísima a la que adoro. Era la primera vez que escuchaba su voz y ese maravilloso acento me volvió a traer a la mente...el bocadillo cubano. Ya por la noche, bajé un ratito a la cafetería y de nuevo ¡sorpresa! ¿Sabéis que me encontré sobre la barra? Pues ni más ni menos que una banderita de Cuba de esas que van enganchadas a las botellas de ron. Como comprenderéis, después de tanta señal del destino no me quedó más remedio que ponerme manos a la obra y bendita la hora en la que lo hice. Os aseguro que este bocadillo es DELICIOSO (en mayúsculas) y que se ha colocado directamente en la primera posición de mi ranking de bocadillos favoritos del mundo mundial. En esta ocasión está dedicado con todo mi cariño a mi Vero, de La cocina de Vero,  por tener un blog tan requeteprecioso y por ser ella tan requetelinda. Espero que os guste.
Ingredientes:
Para el mojo de cerdo:
Una pieza de lomo u otra carne de cerdo de 500 gramos.
5 dientes de ajo.
Un buen manojo de cilantro o perejil.
Una cucharada de orégano seco.
Una cucharadita de comino molido.
Una cucharadita de sal.
Una cucharadita de pimienta recién molida.
100 mililitros de aceite de oliva.
100 mililitros de zumo de naranja.
200 mililitros de zumo de lima.
Para el bocadillo:
El mojo de cerdo.
Jamón york en lonchas (si es posible ahumado).
Queso masdam en lonchas.
Pepinillos.
Mantequilla fundida.
Mostaza americana.
Pan baguette.
Elaboración:
Comenzamos preparando el mojo para el cerdo que tendrá que estar unas 36 horas en adobo. Para ello colocamos la pieza de lomo (yo le hice unos pequeños cortecitos) en una bolsa de congelación y añadimos los ajos y el perejil picados, el orégano, el comino, la sal, la pimienta, el aceite de oliva y los zumos de naranja y lima. Cerramos la bolsa y dejamos macerar en el frigorífico 36 horas, moviendo de vez en cuando.
Transcurrido el tiempo de adobo colocamos la pieza de carne en la bandeja de horno y horneamos a 180º durante una hora aproximadamente.
Esperamos a que la carne esté fria y la cortamos a rodajitas finas. Ya podemos empezar con el montaje de nuestro bocadillo. Pasamos por la sartén las rodajitas de lomo que hemos cortado añadiéndoles un poquito del adobo que han soltado mientras se horneaban.
Untamos las rodajas de pan con una capa generosa de mostaza. Encima colocamos el lomo, el jamón ahumado, el queso y el pepinillo.
Colocamos la tapa y pincelamos el pan con abundante (muy abundante) mantequilla fundida y colocamos el bocadillo en una plancha que también habremos pincelado con abundante (muy abundante) mantequilla fundida.
Esperamos a que el queso se funda y el pan esté bien crujiente y a disfrutar.