Churros o "tallos" de Carnaval

Son muchas las ocasiones en las que os he hablado de los Carnavales, sin duda la fiesta más importante de Águilas que desde el pasado año, para orgullo de carnavaleros, ostenta la declaración de Interés Turístico Internacional. Si tuviese que buscar unas palabras para definirlas creo que serían, "perfecto equilibrio" y digo esto porque pocos Carnavales existen como el de Águilas en el que se haya logrado aunar deforma magistral tradición y evolución. Los Carnavales de Águilas son hoy ballets y cuerpos de baile, plumas, elegancia y fantasía que llenan de color los magníficos desfiles que saldrán a la calle el próximo domingo, pero son también máscaras y Mussonas y precisamente es a este último personaje al que va dedicado esta receta. La Mussona es, en mi opinión, el elemento más tradicional del Carnaval aguileño. Es un ser que representa la dualidad entre el hombre y la bestia y precisamente por eso cada primer jueves de Carnaval (este año será hoy mismo) protagoniza la Suelta de la Mussona; un acto en el se libera a la bestia desde las mazmorras del Castillo, pasadas las diez de la noche, y desde allí inicia su recorrido amparándose en la oscuridad para atemorizar a todos cuantos encuentra a su paso. Tradicionalmente este personaje, al que sólo consiguen domar con el sonido de las caracolas y el pandero, vestía con trozos de esparto pegados a su cuerpo, la cara tiznada y una rueda de churros atada a su cola. Hoy el personaje ha evolucionado mucho y manteniéndose fiel al esparto como principal elemento de su disfraz las personas que años tras año le dan vida lucen autenticas maravillas que se completan con unos maquillajes espectaculares(al final de esta entrada os pongo unas fotos). Y como de tradiciones va la cosa, yo para este recetica he rescatado la churrera de casa de mis padres que lleva más de cincuenta carnavales en la familia y que sigue haciendo unos "tallos" (así es como en la jerga aguileña antigua se conocían a los churros)deliciosos. Espero que os gusten.
Ingredientes:
170 gramos de agua templada.
20 gramos de levadura prensada de panadero.
200 gramos de harina.
Una pizca de sal.
Azúcar para espolvorear.
Aceite de oliva suave para freir.
Elaboración:
Templamos el agua y disolvemos en ella la levadura. Lo vertemos en un bol y añadimos la harina hasta que nos quede una masa muy blanda y pegajosa que dejaremos reposar unos 20 minutos.
Pasado el reposo vertemos la masa en la churrera (si no disponemos de ella podemos usar una manga pastelera).
Freimos los churros en aceite de oliva suave que debe estar bien caliente.
 
Espolvoreamos con azúcar y listo...perfectos para disfrutar con un buen chocolate caliente.
Y como os he dicho aquí os muestro algunas imágenes de la Mussona del pasado año que se transformó en un escorpión o "alacrán" como decimos en Águilas. Las instantáneas están captadas por el magnifico fotógrafo aguileño Fernando Mula.
Realmente espectacular...debéis reconocer que es impresionante. Y más aún teniendo en cuenta que dentro de ese disfraz va una persona.
Los domadores intentan apaciguar a la fiera, que domina todo el castillo...con el pueblo de Águilas a sus pies.
En esta foto se aprecia, en una de las pinzas, la rueda de churro que, como os he dicho, forma parte de la indumentaria de la Mussona.
Y os pongo esta última foto para que apreciéis el maquillaje. No se trata de una careta sino de maquillaje. Un trabajo realmente de impacto (lo he marcado sobre la foto porque es difícil apreciar lo que es la cara y lo que es el resto del cuerpo).

Bizcocho en cazuela-horno Ros

La cazuela-horno Ros, así lo reza el recetario que la acompaña, es un utensilio al servicio del ama de casa moderna y como yo, otra cosa no, pero moderna soy un rato no he dejado de utilizarla desde hace más de 35 años. Es una de esas reliquias "imprescindibles en todo hogar" (esta frase también es del recetario que la acompaña) que lleva en mi familia desde los años 50 cuando manufacturas Ros, empresa ubicada en el municipio murciano de Espinardo, las fabricaba y vendía como rosquillas. Aunque, según dice el librito es perfecta para asados de todas clases de carnes y pescados y hasta para paellas, arroces, canelones, macarrones y patatas rellenas (ya veis que no os he mentido al decir que estaba al servicio del ama de casa moderna jajaja) yo siempre la he utilizado para preparar bizcochos. Concretamente unos bizcochos muy básicos, sin modernuras ni ingredientes extraños pero realmente deliciosos. Espero que os guste.
Ingredientes:
6 huevos.
350 gramos de azúcar.
245 gramos de harina.
Mantequilla para engrasar el molde.
Elaboración:
Comenzamos batiendo las claras hasta obtener un punto de nieve muy firme. Sobre el que añadiremos el azúcar en forma de lluvia y las yemas, todo ello sin dejar de batir.

Seguidamente incorporamos la harina con ayuda de una lengua y realizando movimientos envolventes.

Agregamos la masa a la cazuela-horno bien enmantequillada.

Colocar la olla sobre el fuego muy lento y mantenerla hasta que el bizcocho esté bien cuajado.

Y listo, ya podemos disfrutar de nuestro bizcocho de "ama de casa moderna" jajaja

Y unas fotos del recetario para que veais que no miento cuando digo que es muuuuy moderno.




Natillas

Ya estoy de vuelta, vuelvo a publicar después de una pausa navideña más larga de lo que pensaba. De hecho, en realidad, ni siquiera me había planteado hacer una pausa navideña pero al final surgió así. Han sido días en los que he disfrutado mucho de la familia y de los amigos; he pasado muchas tardes con el pequeño de la familia, con nuestro Mateo que ya tiene once meses; he cocinado muchísimo pero sin fotografiar nada; he disfrutado de sofá y buena compañía y he seguido visitando vuestras cocinas pese a mantener la mía cerrada por vacaciones. La verdad que pese a que la Navidad no es mi época del año favorita (más bien lo contrario) esta que acaba de terminar ha sido bastante agradable pero ahora, ya finalizada, vuelvo a dar vida a este rinconcico; vuelvo a poner en marcha mis Cosicas dulces y alguna salada y lo hago con una receta de las de toda la vida que además es sencilla a más no poder: natillas de las de toda la vida, con sus yemas de gallinas felices y su galleta flotando en ellas. Fácil, sencillo, sin secretos pero deliciosas. Espero que os gusten.
Ingredientes:
4 yemas de huevo.
5 cucharadas de azúcar.
500 mililitros de leche.
Media cucharadita rasa de maicena.
La piel de medio limón.
Una rama de canela.
Canela en polvo.
Galletas tipo María
Elaboración:
Ponemos a hervir la leche junto a la canela en rama y la piel de limón. Una vez que rompa a hervir apagamos el fuego y dejamos que se atempere (sin retirar la canela ni el limón).
Mientras tanto mezclamos muy bien las yemas con la maicena y el azúcar.
Se va agregando sobre esta mezcla la leche que teníamos reservada, pasándola por un colador y sin dejar de mover. Volvemos a llevar la mezcla al fuego sin dejar de remover y cuidando de que no llegue a hervir ya que se nos podrían cortar.
En las tazas donde vayamos a servir colocamos una galleta ligeramente mojada en leche.
Vertemos la natilla sobre ella.
Dejamos reposar hasta que se enfríen y en el momento de servir espolvoreamos con un poco de canela molida y listo.