Tarta de higos y requesón

Las personas que me conocen saben muy bien cuales son los regalos que realmente me hacen feliz. Imagino que conocen mi "vida fantaseada"; esa en la que mi casa está en medio de un campo con gallinas ponedoras y conejos; con huerto propio y árboles frutales y en la que yo, como una alegre granjerita, recojo, cesto en mano, todo lo que la tierra produce para mi. Nunca me veo limpiando los gallineros, ni regando a pleno sol pero ¿qué queréis que os diga? Es mi sueño y como en todos los sueños sólo me quedo con lo bueno. El caso es que pese a que no puedo presumir de la casita en el campo con huerto incluido, si puedo hacerlo de tener muy buenos amigos. De los que un día tocan el timbre y te sorprenden con unos de esos presentes que te colocan la sonrisa en la cara. Para mi no hay mejor regalo que unos huevos recién puestos, unos espárragos recién cortados, unos conejos con los que preparar un rico arroz o, ahora que es tiempo de ellos, unos higos recién cogidos del árbol tan dulces y deliciosos como los que hace unas semanas me trajo a casa mi amigo Juan Antonio. Con ellos y con una receta de La Repostería de Miguel, un blog mágnifico que recomiendo a todos, preparé esta tarta. Espero que os guste.
Ingredientes:
Para la base:
140 gramos de harina.
25 gramos de almendra molida.
75 gramos de mantequilla fría a dados.
Una pizca de sal.
2 cucharadas de agua fría.
Para el relleno:
500 gramos de requesón.
4 yemas.
2 cucharadas de miel (yo con Aloe Vera de Luna de Miel)
50 gramos de azúcar (yo usé moreno).
Para decorar:
Higos.
Miel.
Elaboración:
Comenzamos preparando la masa de base; para ello tamizamos en un bol la harina. La mezclamos bien con la almendra molida y la sal. Formamos un volcán y ponemos la mantequilla a dados y el agua fria, amasando bien todos los ingredientes.
Con la masa forramos un molde de 20 centímetros y lo refrigeramos durante media hora.
Transcurrido ese tiempo cubrimos la masa con papel y colocamos algo de peso encima (por ejemplo, legumbres secas) y horneamos a 190º durante 15 minutos. Reservamos. Mientras se hornea aprovechamos para preparar el relleno. Batimos en un bol el requesón escurrido, las yemas, el azúcar y la miel.
Vertemos la mezcla sobre la base y horneamos a 190º unos 30 minutos más.
Una vez fría, la cubrimos con rodajas de higo y la rociamos con un poco más de miel.
Y ya tenemos nuestra tarta lista para disfrutar de ella.
Mirad que feliz se me ve con mi delicioso cargamento de higos ¡Gracias por tan estupendo regalo Juan Antonio!

Helado de tarta de queso

Sí, aunque no lo parezca sigo por aquí. No me he ido de vacaciones aunque esté algo desaparecida de la blogosfera últimamente. Pero tengo excusa: hace calor, muuuuuucho calor y sólo me apetece estar a remojo y comiendo heladitos jajajaja. Y para helado rico este que os traigo hoy de tarta de queso. Es sencillamente delicioso. Totalmente adictivo. De esos que, estoy segura, voy a repetir muchísimas veces en casa. Aunque yo lo he preparado con la heladera (que bien estoy amortizando la maquinita) puede hacerse perfectamente sin ella ya que lleva un alto porcentaje de materia grasa lo que evita que cristalice durante la congelación. Espero que os guste. Fuente de la receta: El pato de chocolate.
Ingredientes:
250 gramos de queso cremoso (tipo Philadelphia).
400 gramos de nata para montar.
150 gramos de azúcar.
200 mililitros de leche (yo Kaiku sin lactosa, de mi caja Degustabox)
Un bote de mermelada artesana de fresa (yo de Mercandalucia.es)
15 galletas (yo Lotus caramelizadas).
Elaboración:
Batimos hasta mezclar muy bien el queso cremoso, el azúcar y la leche. Una vez que esté todo bien integrado le añadimos la nata que previamente habremos montado.
Guardamos la mezcla en la nevera al menos cinco horas antes de introducirla en la heladera.Transcurrido este tiempo la ponemos en la heladera siguiendo las instrucciones de nuestra maquinita. Terminado el proceso le añadimos las galletas ligeramente trituradas.
Finalmente incorporamos la mermelada sin mezclar demasiado (la idea es que el helado quede veteado).
Dejamos un poquito en el congelador para que tome algo más de consistencia y listo.
Para elaborar este helado he utilizado la leche Kaiku sin lactosa de mi caja Degustabox. Es esta ocasión he recibido en casa una caja con productos muy veraniegos. Si tu también quieres probarla, con el código promocional XQ1ZS podrás recibirla en casa por sólo 9,95 (gastos de envío incluidos).
También he utilizado una fabulosa mermelada de fresa artesana, elaborada únicamente con fresa natural, azúcar y unas gotitas de limón, de Mercandalucia.es.

Un regalo de Pilar

Sé que en más de una ocasión os he hablado de la cantidad de cosas maravillosas que el blog ha traído a mi vida; y sé que corro el riesgo de resultar repetitiva por volver a hacerlo pero pienso, sinceramente, que con la cantidad de cosas feas que pasan en el mundo es importante hablar de las positivas, de las que nos sacan una sonrisa, de las que nos hacen felices...Para mi, este rincón es una terapia maravillosa contra la rutina y las obligaciones diarias. Sentarme delante del ordenador para visitaros es uno de los momentos agradables de la jornada (os lo aseguro). Gracias a esta pantalla he conocido a personas maravillosas, que se han convertido en amigas, a las que echo de menos cuando se ausentan, en definitiva gente maravillosa a la que QUIERO con mayúsculas. Y he descubierto, además, la generosidad que impera en este mundo de los blogs, en los que abundan esos detalles que logran tocarte el corazón y que son doblemente especiales porque vienen de personas a las que no conocemos físicamente. Uno de estos detalles me pasó hace algunas semanas con Pilar del blog La salica de Pilar, un rincón maravilloso lleno de manualidades preciosas. Soy seguidora de Pilar desde hace ya bastante tiempo y pese a que las temáticas de nuestros blogs son diferentes (el mio de gastronomía y el suyo de manualidades) entre ambas hay una conexión muy especial. Yo adoro todo lo que hace, siempre logra dejarme pegada a la pantalla observando esas maravillas que salen de sus manos ¡Todo precioso! Hace algún tiempo publicó unos lápices preciosos que, como siempre, me encantaron y así se lo hice saber en mi comentario. Mi sorpresa fue que no había pasado ni un día de mi comentario cuando me escribió un email preguntándome mi dirección y en unos días recibí en casa un maravilloso regalo. Pilar me mandó dos preciosos lápices, uno para mi y otro para mi hija, y unos maravillosos jabones artesanales que ella hace con un olor del que estoy enamorada y que tienen perfumado todo mi armario. Los regalitos iban dentro de una caja preciosa y acompañados de una carta que me tocó el corazón. Mil gracias querida amiga Pilar por este regalo tan maravilloso.