Buñuelos de viento
Este año, para Los Santos, como viene siendo habitual en mi casa preparé panellets, huesos de santo y torticas de calabaza. El exceso dulcero, teniendo en cuenta que sólo somos tres en casa los que nunca decimos que no al bocado dulce, me impidió preparar los tradicionales buñuelos de viento tan propios de estas fechas. Me contuve como pude, consciente de que ya eran suficientes los dulces preparados, pero al final me pudo la tentación y ayer terminé haciendo una bandeja de buñuelos porque ya lo dice el refrán: "no hay santo sin novena". Decidí preparar una receta distinta a la que hago habitualmente y el resultado fue estupendo. Unos buñuelos muy ligeros, de los que se dan la vuelta ellos solitos en la sartén, con un exterior crujiente y un interior muy alveolado que los hacen magníficos para rellenar. Espero que os gusten.
Ingredientes:
20 gramos de mantequilla.
3 huevos.
100 mililitros de agua.
50 mililitros de leche.
1 cucharada de azúcar.
Una pizca de sal.
4 gramos de levadura en polvo.
100 gramos de harina.
Aceite de girasol para freir.
Elaboración:
Ponemos en un cazo el agua, la leche, la sal, el azúcar y la mantequilla.
Cuando rompa a hervir añadimos de golpe toda la harina que habremos tamizado junto a la levadura.
Mantenemos en el fuego sin dejar de mover hasta obtener una masa lisa que se despegue de las paredes. Seguidamente apartamos del fuego y vamos añadiendo los huevos uno a uno hasta obtener una masa brillante.
Tomamos cucharaditas de masa y las freímos en una sartén con abundante aceite.
Cuando estén dorados los retiramos del aceite, los colocamos sobre un papel absorbente y, aún calientes, los rebozamos de forma generosa en azúcar.





