Calostros de cabra

Los que seguís mi blog habitualmente sabéis que soy una amante de lo tradicional; que adoro los sabores de siempre; que sueño con tener un huertecillo y un redil con animalitos; que a veces me imagino con mi cesto en la mano, feliz, dando saltitos entre mis gallinas ponedoras, mis cabritillos y mi huerto ecológico (podéis reíros un poquito, pero no demasiado). Adoro, además, pararme a pensar en los sabores de mi infancia; supongo que porque todos ellos están vinculados a recuerdos maravillosos y felices de mi niñez y de las personas que formaron parte de ella. Y si hay un sabor que me lleve directamente al pasado es el de los calostros de cabra. El calostro es la primera leche que da la cabra recién parida. Aunque su apariencia inicial es la de leche común, al hervirla se obra el milagro: es entonces cuando se separa el suero del cuajo, dando lugar a una especie de requesón, granulado y delicioso. Encontrarlo en la actualidad es una misión casi imposible. En primer lugar debes tener cabras (cosa dificil si vives en una ciudad). Además, debes esperara el momento justo en el que la cabra haya parido y ordeñar su leche antes de que el choto se enganche a la ubre de la madre. Supongo que por esa razón, lo que antes era muy común hoy se ha convertido en un manjar al que es muy dificil acceder. Yo hacía años, muchos años, que no disfrutaba de ellos pero hace unos días mi buen amigo Andrés Rabal me regaló una botella llena de ellos. Sé que, tal vez, esta publicación no sea de gran utilidad pues el ingrediente principal es, como ya os he dicho, muy dificil de encontrar, pero me hacía mucha ilusión tener esta receta en mi blog. El tazón de la foto lo heredé de mi abuela y siendo niña (al igual que hace unos días) desayuné en muchas ocasiones calostros en él. Espero que os guste.
Ingredientes:
Un litro de leche de cabra recién parida (calostro)
Una corteza de limón.
Una rama de canela.
Azúcar.
Canela molida.
Elaboración:
Ponemos a hervir en una olla la leche junto a la corteza de limón y la canela. Mantenemos al fuego sin dejar de remover hasta que la leche cuaje y se formen los grumos.
Antes de servir espolvoreamos con azúcar y canela molida al gusto.

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78 comentarios

Montse Alonso dijo...

Una receta de antes, de las de siempre¡¡¡¡¡¡

Claudia dijo...

Y con miel? Una delicia seguro.
bs

Marga Morguix dijo...

Dicen que son una delicia, no hay más que ver la pintaza que tienen.
Lo malo es que será difícil probarlos.
Me encanta ese tazón.
Un besote.

Bego R dijo...

Qué entrada tan entrañable Maria , esos sabores del alma que perduran en nuestro sentir y se morirán con nosotras verdad ?.....Ya me imagino como has saboreado esta receta y en esa taza tan bonita y con historia, aún mucho mas.
Un abrazo enorme guapa.

El desvan de vicensi dijo...

Yo he probado los de vaca y estan muy ricos. Un beso

Mª Dolores Martinez Martinez dijo...

Yo me crié en un cortijo con sus animales, entre los que había cabras, por eso el calostro lo conozco muy bien. Era un lujo comerlos, pues como has dicho solo se come en ocasiones, cuando las cabras crian. Tu entrada de hoy me ha trasladado a la infancia porque no recuerdo haberlos comido después. Que ricos son.
Un beso.

La Rosa Dulce dijo...

Una receta muy bonita Maria, son tus recuerdos y esta muy bien que esten presentes en tu blog.
Un besito guapa.

cristall dijo...

Ya no es que hagas buenas recetas,es que aprendemos mucho contigo.Me encanta la taza.Bss apretaos!!!

Esmerαlđα• [Recelanđia] dijo...

Mi María bonita, es precisamente eso lo que más me gusta de tu blog, que te gusta lo tradicional, que nos haces sentir ese calor de hogar y, aunque en la actualidad sea misión imposible conseguir el calostro, yo he disfrutado inmensamente tu publicación, así como el paso a paso y todo lo que haces!
Miles de besos mi María bonita!

Milia dijo...

Seguramente no será de utilidad, mi querida María, porque conseguir esa leche es casi imposible, pero es una receta de gran interés, porque es parte de nuestra historia y es bueno conocerla.
La taza es preciosa y su contenido bien apetecible... me encanta el requeson.
Un biquiño amiga

LA COCINERA DE BETULO dijo...

No me río con la idea que imaginas de verte rodeada de tus animalitos y tu huerto, más bien me sonrío María porque esa idea es muy bonita.
Un tazón precioso, cuídalo bien para que más generaciones puedan disfrutar de el.
No he tenido oportunidad de probar estos calostros, pero por lo que dices es un manjar escaso hoy en día.
Gracias por compartirlo.
Besos.

Elisa Gómez Fernández dijo...

María , qué recuerdos me has traído de mi niñez, cuando visitábamos a mis abuelos en el pueblo. Mi abuela nos lo ponía y me encantaban. Nunca más he vuelto a comerlos! Mil gracias cariño!!

decocinasytacones dijo...

Si si, mucho calostro lo que tu quieras, pero ese tazón me ha vuelto loca...es precioso, qué maravilla....y lo del huerto, yo lo tengo..lo que se llama un huerto urbano, es una mesa con profundidad y chuta que no veas, ahora tengo puerros, cebolletas, acelgas, guisantes, berza y rabanitos.....y aunque la producción de guisantes no es tremenda, saco cada 2 dias un puñado para añadirlo a una merluza en salsa verde o para darnos un antojo con un huevo frito por la noche.....te encantaría....lo de las gallinas, jeje...lo veo un poco mas difícil.
BESOS REINA...post simple pero muy emotivo.
Marialuisa

Esther Outón dijo...

Pues María yo lo conozco y muy bien, tuvimos cabritas y se perfectamente de lo que hablas, en casa lo tomaban pero yo ni verlo jajaja,mira cuanta diferencia entre tu y yo, ni la leche de cabra,tambien teniamos vacas y yo me tomaba leche de vaca pero la de cabra solo el olor me hacia daño, mi recuerdo es muy distinto al tuyo, a ti te gustaba y a mi ni olerlo, sin embargo al leer el nombre ya me vine, fijate que de esto no creo que se encuentre mucho por la red,yo es la primera vez que la veo desde niña....Besss

María Belén Delgado Pulgar dijo...

Maria que bonito esos recuerdos de tu infancia. y ese tazón es precioso.
Lo de los calostros nunca los he probado ni creo aquí en Asturias hay mas ovejas que cabras jajjaj .
Yo recuerdo en casa de mi abuela la ! cuaya !! que lo hacían pero era de leche de vaca y cuando vi esto me lo recordó, también la dejaban cuajar y la ponían en una tela blanca una especia de bolsa y la dejaban que escurriera, para mi era un manjar de dioses con azúcar o miel y es que el aspecto es casi el mismo. Me has hecho recordar cosas muy bonitas de mi infancia Maria, me ha encantado
Besinos
El toque de Belén

Adita Donaire dijo...

María ya no se a que saben de pequeña en el pueblo los hacia mi madre y recuerdo que me gustaban, pero no he vuelto a probarlos, besos

Maribel Cota dijo...

Mi querida amiga, tenemos la misma ilusión y sueño, si se te cumple primero que a mí me invitas a ese huerto.
El queso de cabra me encanta, siempre tengo un poco en casa, se lo ponemos a todo. Sin embargo la leche no le he probado y menos los calostros, debe ser toda una delicia como la has preparado. Además de que seguro esta llena de nutrientes, como dicen que los calostros de la leche materna es muy buena para los bebes recién nacidos, imagino que igual sera la leche de cabra, jeje.

¡Un gran abrazo y beso grande!

Annalisa B dijo...

Una receta muy apetecible !!
Besos Maria!!! :D

Maria Jose dijo...

Mi querida amiga como tu bien dices me llevas a mis pequeños recuerdos si pequeños ya que la mayor parte como sabes los pase en el internado de los 6 -a los 18 años asi que mu¡is recuerdos son escasos, los del internado si los tengo dia a dia, pero recuerdo a mi abuela preparando los formigos que es como le llamaban en mi pueblo y ella tenia unas pocas cabras, un pueblo de montaña donde todos los vecinos las juntaban en un rebaño para llevar al monte, Cuanto le gustaban a mi abuela los formigos y yo pensaba que solo se hacian aqui, asi que tenemos algo en comun, solo que yo ni ver todo lo que sea de cabra, ya sabes algo mas de mi historia ya me gustaria escribir un libro con ella, moitos bikiños amiga que con estos recuerdos estan a punto de caerme las lagrimas.

Maria Jose dijo...

No se me acordaba con tantos recuerdos, estoy hablando con Sera y tambien los hacian en su casa, pero con leche de vaca ellos no tenian cabras. Maria que tazon mas bonitos ese si es un tazon para guardar como oro en paño, para que herede tu hija, es precioso.. bikiños amiga

jose carlos monje dijo...

Me encanta tus maravillosos sueños que a mi sinceramente me encantaria tener como tu dices. y en cuanto a este calostro es autentica delicia y la verdad que es algo que probe en su dia y me encanto Besos

LASCOSITASDEATELIER dijo...

Hay.... Maria, mientras leía tu entrada me has transportado a mi infancia cuando en mis largas vacaciones de verano acompañaba a mi madre a su pueblo, a ella le encanta la leche de cabra y el cuajo o cuajada, solo allí podía deleitar este manjar que como tu bien dices casi imposible de encontrar en la ciudad.
Un abrazo

Inmaculada Frías dijo...

De pequeña recuerdo tomar algo parecido, no sé con exactitud si sería calostro. El que hoy veo tiene que ser un pequeño lujo; una receta sencilla y hogareña que no todos tienen la suerte de poder probar en alguna ocasión.
Besos.

Julia Romero dijo...

Me recuerda a los que me comia yo cuando era pequeña, mi abuelo en mi pueblo tenia muchos animales, entre ellos cabras y siempre que paría una, estabamos puestos en cola para comer los calostros, ahora son dificiles de encontrar por no decir imposible...pero están deliciosos!! Bs.

Eva dijo...

Entrañable entrada María, yo pienso como tu, me encanta lo tradicional, hecho con paciencia y cariño.
Eso es todo un lujo, poder disfrutar del calostro asi, la receta una delicia.
Besos.

marques de muchabarba dijo...

Una receta entrañable y seguro que están buenísimos, lo difícil es poder hacerla los que vivimos en ciudad y no tenemos un amigo pastor. He oído hablar muchas veces de los calostros pero nunca los he probado.

Saludos

Aurora dijo...

Mi querida amiga, tu receta sí que me transporta a los sabores de mi infancia. Los calostros me encantan, ¡ojalá se pudieran comprar!!!!. Hace unos años estuvimos en una casa rural y mi sorpresa fue que pastaba por los alrededores un pastor con sus cabrillas, mi amiga y yo le comentamos lo de los calostros y bien, al día siguiente, cual fue nuestra sorpresa que nos trajo una botella de dos litros de calostros, no nos lo podíamos creer que después de tantos años podríamos probarlos y en aquel entorno tan precioso y rural como es la Sierra de Castril (Granada).

Muchos besicos y a seguir disfrutando de los buenos recuerdos.

pepa pp dijo...

me acuerdo pero calostros de vaca por aqui la cabra es poca, con diferente sabor pero lo mismo , aunque de pequeña la leche me costaba tomarmela y los calostros mas, un recuerdo que no para todas es igual, menos mal que a mi madre le encantaban y algunos de mis hermanos con lo que yo no tenia que tomarlos como eramos muchos, siempre habia de todo. besssssssssssss

Mari Nuri Cake dijo...

A mi madre le encantan, pero claro cuando vivia en su pueblo y de eso hace muchísimos años. Pero siempre me lo ha dicho. Me alegro que hayas tenido la oportunidad de tenerlo y así hacer esta rica receta.
Un beso

Tita Lily dijo...

Lo desconocía completamente...muy curiosa esta receta.
Lo único que por aquí no tengo a nadie que tenga cabras...
XOXO

Pilar dijo...

Receta super curiosa.....por cierto, me encanta el bol. Besicos también para tu hija.

Cande - Anillos y Botones dijo...

Yo también soy de sabores tradicionales, de los de mis abuelas y mi madre... gracias por compartir, tiene una pinta exquisita.
Besos guapa!!

PINKY dijo...

Maria , nunca lo comi , pero estoy segura que tiene que ser una delicia , basta con que tu me lo digas
besinos guapa

Manu dijo...

Ma che buono, con la cannella, il miele e perchè no il cacao!!!
Un abbraccio

Raquel Jiménez Bisutería dijo...

Muy dificil hoy en día encontrar calostros si no vives en un pueblo, pero si se consiguen así quedan muy bien, aunque prefiero de leche de vaca, para mi gusto la leche de cabra tiene un sabor demasiado fuerte...
Estoy de sorteo, si quieres pásate.
Besos

. Raquel

lenteja dijo...

Te puedes creer que de pequeña en mi pueblo, cada vez que paría una vaca nos traía calostros mi tío y yo jamás los probé?. Esas cosas de niños, el típico ay que asco. Mis primos se mataban por ellos. Ahora mataría yo por probarlos. Gracias por los recuerdos

María dijo...

María, nunca dejas de sorprenderme, ya sabes que me encantan las recetas tradicionales y en tu cocina huele siempre a tradición a saber hacer las cosas con cariño. En casa de mis padres y de mis abuelos siempre hubo animales pero no cabras, así que yo recuerde nunca lo he comido pero tiene que estar buenísimo!! La taza guárdala como oro en paño porque es una preciosidad aparte del valor sentimental que tiene para ti.
Un biquiño enorme querida amiga

imaginacion dijo...

Nunca he tomado calostros de cabra; pero me has despertado algo muy arriesgado en mi niñez; ya que en casa se tomaban siempre que habia un nuevo ternerito y que era uno de los platos mas apreciados; porque mi madre los hacia de maravilla.Así que cuando los he visto, se me ha venido a la memoria todos aquellos recuerdos que ya no volverán,
Besos

Diana Moriel dijo...

Calostros! Nunca los he probado, ojala tenga la oportunidad algun dia! Yum!

Delicias Baruz dijo...

Me has llevado a mi infancia y a los sabores y aromas de entonces en el hogar de mi abuela. Qué delicia y el tazón me parece precioso. Un abrazo, Clara.

Rosa Blanco dijo...

Bonita entrada Maria y rica receta !!
Besitos .

Jara dijo...

Uno de mis sueños que sé que no se cumplirá nunca es tener un huertecito y un jardín. Así que te veo dando saltitos con tu cesta y lo que primero que siento es que te comprendo.
Y en cuanto a la receta, pues es cierto que es prácticamente irrealizable para los que vivimos en ciudad pero nos traes con ella ese olor dulce de la infancia que siempre es un regalo bien recibido.

Besos

Lola-PAN FRITO O REBANAS dijo...

Si los viera mi madre, María, a ella le encanta y siempre que puede se los manda mi tia del pueblo. Por desgracia cada vez menos, pero están riquisimos.
Besos. Lola

Nenalinda dijo...

No conocia esta forma de comer la leche y seguro que estara deliciosa no hay como las recetas de nuestras abuelas.
Aqui no hay costumbre de tomar leche de cabra pues hay vacas pero le preguntare a mi madre si conocia estos calostros.
Como siempre es un placer venir a visitarte y disfrutar de tus maravillosas recetas y post.
Bicos mil potita miaaaaaaaa.

Rosana dijo...

No lo conocía, me imagino que debe ser una delicia. Me encanta el tazón! Besos

MARÍA JESÚS dijo...

Hola María yo no la he probado pero tiene que estar muy rica. Me trae recuerdos de cuando de pequeña comprábamos la leche directamente en la vaquería recién ordeñada. Eso sí que era leche y no como ahora ejje...bsts guapa!

Lourdes dijo...

Ains María, amiga, yo tb comparto tu sueño, estoy segura de que lo lograrás y la receta, que decirte, está excelente, que rica debe de saber.
Besotes.

http://lasdeliciasdelourdes.blogspot.com

José Manuel dijo...

De niño los comía, en casa mi padre tenía una cabra y me encantaba. Hoy en día esto ya es complicado. Estupenda

Manoli Diaz dijo...

Hola María, querida amiga me han gustado tus entrañables recuerdos, lo has contado también que parecía como si los viviera yo, me encantaría haber probado una manjar semejante pero ni en casa de mis padres ni abuelos hubo nunca leche fresca, así que no tengo ni idea de como sabrá, seguro que delicioso, una pena que sea un ingrediente tan difícil de conseguir. Y bueno el tazón una preciosidad que tendrás como oro en paño, yo también tengo un recuerdo de mi abuela y lo tengo en mucha estima.
Un besito preciosa y feliz semana.

Mari-Pi-R dijo...

Me imagino que es un tipo de quersoneso, pero naturalmente del autentico ya que has conseguido la esencia pura.
Que buenos recuerdos de tu infancia nos has dejado.
Un beso.

Rosy dijo...

Yo recuerdo los de vaca cuando yo era niña, tienes razón... esos recuerdos en nuestra mente quedarán guardados para siempre junto a delicias como estas. Un beso.

Marisa dijo...

Holaaaa, que riquísimos los calostros de cabra!!!
En mi aldea se hacen en forma de flan, dicen los ganaderos que el mejor es el de tres días y simplemente pones el calostro con azúcar en una flanera caramelizada con un palito de canela al horno al baño maría y cuaja como un flan. Es un milagro y el sabor es indescriptible.
Esta forma que me presentas hoy también muy curiosa para mi me ha encantado. Ya sé yo que cuando te hablo de mi aldea me miras con ojitos de cordero degollao jeje
Un besoooo

Elena dijo...

Hola Maria,,,yo soy muy amiga de los requesones y este es perfecto,,muy parecido al mio ,,lo que mi vaca no era recién parida jajja,
lo del tazon de tu abuela ,,,me ha encantado que cosa mas bonita y que lujo poder tenerlo..un beso.

Eva patch dijo...

Mmmmm!!! que bueno Maria !!!!!
un besiko

Mesilda dijo...

Maria,una receta entrañable...yo nunca los he probado pero seguro que son un manjar...el tazon es precioso, menudos recuerdos tiene.
Besets.

Begoña dijo...

Hola María una receta que se va pediendo, en mi casa se hacía mucho, mi marido era lechero, vendia leche de vaca y de cabra y los calostros no faltaban. Ahora cuesta más encontrarlos.
Besos

Alejandra Morán dijo...

Mi querida María como me has recordado mi niñez....mi abuelo materno era lechero y cuantas veces tomé yo los calostros de las vacas cuando parian...todo los nietos estábamos deseándolos. Qué ricos estaban!!!!
Me ha encantado esta entrada!!! Cuantas cosas bonitas acabo de recordar....
Ahhh y el tazón es precioso! !!
Un abrazo mi niña!!!

Teresa dijo...

Maria. me has transportado a mi niñez... mi abuela lo preparaba con la primera leche de las vacas, en catalán se llama brossat, que manjar!!! A ver si encuentro leche de cabra i lo hago!! besos!

Luisa Cano Garcia dijo...

Tiene que estar muy rico¡¡¡¡¡ yo nunca lo he probado, el tazón me encanta
besos

Cuca dijo...

Recuerdo cuando mi abuela hervía la leche de cabra para obtener los calostros.

A ellos les encantaban, a mi madre también, pero yo tengo un gran problema porque sólo con entrar por la puerta de casa ya sé si ha entrado una botella con leche de cabra, aunque aún no se haya hervido.

Para mí huele mucho, y distingo el olor de lejos. Mi madre siempre ha dicho que no puede entender cómo soy capaz de saberlo nada más entrar por la puerta, y a mi hermano le pasa igual.

No nos gusta el olor, ni la leche, ni los calostros... ¡qué tiquismiquis somos para esto! La pobre amargada siempre porque decíamos que toda la casa olía a cabra... aunque disfrutaba con su leche y sus calostros.

A pesar de que no me gusten te agradezco un montón que los hayas puesto en tu blog y los des a conocer manteniendo así la tradición

¡Besos mil!

Elia Brosed dijo...

Me ha encantado tu entrada, esa taza que has heredado de tu abuela uff ojalá yo tuviera algo de mi abuela, en fin la receta de las de las abuelas también. Un beso guapa!!

Juan Hernández dijo...

Hola María. Leerte es como si nos trasladáramos a otra época que al menos yo he vivido, debe ser por la edad jj. Y me ha traído recuerdos de mi niñez ya lejanos. Esto lo he comido en el pueblo de mi padre hechos por mi abuela y aunque ya casi está olvidado algo queda en el subconsciente porque al leerlo parece como si uno lo estuviera saboreando.
Ya no me acuerdo de su sabor pero estoy seguro de que será algo exquisito. Ahora es muy difícil conseguirlo a no ser como es tu caso que tengan el detalle de llevártelo. Estoy seguro que habrás disfrutado.
Un abrazo María.

Queca dijo...

Esto creo que lo hacía mi abuela :)
Un besazo

Sofia martin de nicolas dijo...

María el tazón es precioso, conservalo, porque es una joya, y ese calostro, voy a ver si lo consigo, porque como tu dices serías muy feliz teniendo tu huerto y tus animalitos, yo todavía no lo tengo, pero tengo una amiga que tiene cabras y una esta a punto de parir, así que a lo mejor puedo disfrutar de esta leche muy pronto, guardare tu receta por si acaso, besotes querida amiga.
Sofía

marta otero dijo...

Guau María, tiene que ser una delicia, la presencia es fantástica y con la canela y el limón que le van de maravilla. No me extraña que quieras guardar la receta en el blog y con ese tazón que me ha enamorado, es precioso. Un beso muy grande querida María.

nieves dijo...

que ricos, madre mía que hambre me estas dando!!! besitos wapísima! muakkkkkssssss, muchos muakkkssss

PEPE LASALA dijo...

Estas son las recetas que a mi me gustan María, las de toda la vida. Un fuerte abrazo y buen fin de semana. @Pepe_Lasala

Azucena Martin Guillen dijo...

A mi también me has echo volver tiempo atras, mi madre solía prepararlos y a mi me gustaban mucho. Hace muchos años que no los he vuelto a probar, desde que mi madre dejo de criar un par de cabras que tenía, hace mucho.... Te han quedado con una pinta estupenda, seguro que están deliciosos.
Un beso y buen finde.

La cocina de Camilni dijo...

una receta de lo más tradicional, qué rico, se parece a lo que nos hacía nuestra madre de peques, pero claro no creo que sea de los calostros de cabra, por donde vivimos imposible de encontrarlos.
Besitos

José Ramón dijo...

Fabulosa receta Feliz Día de la Mujer. Saludos

Nuria Eme dijo...

Mi querida María, si te digo la verdad, al leer el título he arrugado un poco el bigote jaja
Pero al terminar de leer la entrada, me has dejado tan convencida de lo rico que debe de estar, que con gusto compartiría un buen tazón contigo.
El queso de cabra, es el que aquí se hace, y uno de mis preferidos es el artesano majorero, y es que aunque leche de cabra no he bebido en muchas ocasiones, el queso me vuelve loca.
Preciosa entrada, precioso tazón y preciosa toda tú.
Besotes gordos mi niña, que tengas un feliz finde.

Mónica dijo...

Que bonito leerte y ver las fotos tan preciosas! Nunca lo he probado, pero entiendo que es todo un manjar! Un fuerte abrazo guapetona

Adrián DulceríasConSorpresa dijo...

Como sabes, yo también soy un amante de la tradición, esencial en la formación de nuestra personalidad y que ocupa un lugar especial en nuestra memoria.
Esta receta que hoy nos traes no podía faltar en tu fantástico blog, por supuesto, pues es a partes iguales informativa y rememorativa.
El tazón es precioso y te cuento un secreto en voz bajita, yo también sueño con mi propio huerto.
Un beso,
Adrián

Silvia T. Clarasó dijo...

Una maravilla, María, lo he comido alguna vez y hace años que ni lo había vuelto a ver, gracias por compatirlo, es una delicia, besitos!

Magdalena Troncoso dijo...

Veo que el sueño del campo con huerto y animales lo compartimos bastantes personas, sin duda para mi sería algo ideal . Nunca he probado el calostro, pero si que he escuchado hablar de el, tiene que estar muy bueno. besitos

Annalisa B dijo...

Hermosa receta, felicidades !!
Besos Maria!!

Kasioles dijo...

Me alegro muchísimo que tu buen amigo, Andrés, te haya regalado una botella con calostros de cabra y, sobre todo, te haya hecho revivir tiempos de tu niñez mientras saboreabas algo tan exquisito.
Te dejo un fuerte abrazo con mis cariños.
Kasioles

María dijo...

Vale, vengo con más de tres meses de retraso pero es que no tengo tiempo ni de respirar.

Hoy he sacado un ratito y menos mal que aún estoy haciendo la digestión que, si no, me iba a la cocina a copiarte algo.

¿Has probado los calostros al horno?, es decir, una vez cocidos como tú has hecho se meten en una bandeja de horno espolvoreados con muuucha azúcar y canela (unos 20 minutos a 180º), cuando se enfría al frigorífico y se toman luego bien fríos. Una esquisitez no, lo siguiente.

Tengo la suerte de que una amiga tiene una ganadería de ovejas y tienen siempre unas 100 cabras para criar a las ovejitas cuyas madres mueren de parto y, aparte de venderme los cabritos a precio de saldo, de vez en cuando, me trae una garrafa de 5 litros de leche de cabra y sale con ella el mejor arroz con leche y las mejores natillas del mundo (voy a llamarla ahora mismo a decirle que estoy con el mono, jaja).

Besos